Mostrando las entradas con la etiqueta intimidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta intimidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de mayo de 2019

En algún lugar discreto de la habitación

Hermosas son las flores con sus dones,
sus aromas que danzan en la estancia
pero son solo dos los corazones
que saben el dulzor de su fragancia,
una promesa se cumple y renueva
cuando al estar juntos el sol se eleva.

jueves, 9 de mayo de 2019

Anochecer

Sostuve su mirada cuando se callaron las luces
y nuestros ojos se encendieron en la oscuridad
ella dejó sobre mis labios dos duraznos dulces
yo escribí su nombre en un verso para la eternidad.

domingo, 5 de agosto de 2018

Placer y desfallecer

Que consuelo tan preciado
se encuentra en el cansancio,
de pie ante el umbral del colapso,
cargado de satisfacción y fracaso,
a punto de entregarse al sueño,
ligero para dormir en el fuego,
tocando sin sentir en el cuerpo
armónicos de algo raro y bello,
abandonando el dolor de los huesos,
sin saber si algún despertar aguarda,
entre gemidos mudos y quietos,
que intentan restaurar el alma.

miércoles, 27 de junio de 2018

Para un árbol

Acaríciame con la sombra de tu cuerpo
y déjame sentir la frescura,
acaríciame con tus ramas,
con el musgo que crece entre las fisuras,
prefiero el eco de tus voces silvestres
silbando, crujiendo y goteando
antes que los delirios urbanos,
arráncame la piel y dame una corteza,
para soltar mi vanidad y mi fatiga,
para sentir la naturaleza olvidada
de mi alma dormida que añora
el aire perfumado de tus flores.

jueves, 26 de abril de 2018

Un sitio al despertar

Ahora voy a entrar para perderme
en el deseo que devora los miedos,
dejando huellas de perfume
sobre nuestra piel expuesta,
ahora voy en un acto indefenso
a donde no hay movimiento,
solamente una calma mortal
que se entretiene brillando,
si es que se agitan las aves
será por la brisa que nace
cuando pronuncio tu nombre
y dejo que mis alas trepen el cielo,
sé que puedes oír la respuesta
de mis manos, tus latidos, nuestros labios,
estas palabras son un bálsamo que cura
y que despierta tu paraíso en mí.

miércoles, 25 de abril de 2018

Persuasión nocturna

Acompáñame al encanto de la noche,
compartamos los secretos inquietos,
las risas nerviosas y las miradas tiernas.

Estoy perdido sobre tu cuerpo de hojas,
acaricio cada rama tuya con devoción,
cuatro luces de oro seducen el encuentro
adornando la intimidad con discreción.

Muros y pedazos de muros
sostienen las delicadas ramas,
como rumores presentes en el edén
entran y salen por los corredores
y por la ventana nos miran.

Pronuncian cada duda y sus deseos
hasta ya no ser y ser algo más,
hasta que ya no se pueden escuchar,
ya no sufren mis muros ni tus hojas,
nuestra noche flota y lo cubre todo,
eterna es la noche, eterna la dicha.

domingo, 22 de abril de 2018

A donde volver

Imagino el día en que caminaré hacia ti,
como tantas veces lo he hecho ya,
sí, pero esta vez será para quedarme,
no llevaré conmigo ni mi muerte,
mi alma descansará completa en ti,
diviso el día y mi corazón se alegra.

jueves, 22 de febrero de 2018

Atiende

¿Podrías hacerme un favor?
No te olvides de mí en las noches tibias,
tampoco en las frías,
presta atención a los suspiros del viento,
a las formas que se quedan
fluyendo en tu ventana
durante la llovizna,
escucha la vocalización de las aves,
que apenas comienzan a comunicarse
y date cuenta de la ligera calidez
sobre tu pecho,
todas estas son muestras de mi amor.

martes, 12 de diciembre de 2017

El tiempo de la ausencia

Aquellas sábanas cálidas,
testigos de nuestro amor
que ofrecieron discreción,
hoy yacen sobre olvidos,
desesperando por nuestra piel,
agitando toda la necesidad,
cuerpos suplicantes de nuestros nombres,
voces de noches perdidas que no reconozco,
¿A dónde se fue el amanecer?
¿A dónde las caricias tuyas?
La lámpara con sus promesas de ayer,
hoy mismo, se ha quedado sin aceite,
te has llevado el verso precioso,
y me has dejado, la desolación.
¿Cómo ya no quieres mi sed?
Ni mi angustia, ni mi desvelo.
¿Cómo ya no quieres mis alas?
Si todo lo demás es encierro;
quizás estoy cegado por la luz,
y tu estas embebida en ilusión,
y juntos somos solo lo que pasa,
poco antes de perder la razón.

La musa que se describe

Esta soy, la quintaesencia,
no puedo contener la sensualidad
que se desborda de mi piel y de mi alma,
que brota con las palabras y con los actos,
cada uno de sus sentidos se arrebata y se envenena,
triunfante agonía de tenerme, como un capricho,
así voy nutriendo sus ideales y placeres,
yo inspiro el método, la forma y el ritmo,
desaparezco y vuelvo, cuando yo quiero.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Entre orquídeas y amantes

Inútiles serán todos los lamentos
luego de vivir tu falsedad ansiosa,
caricias que se sienten como tormentos,
una orquídea que pierde su forma airosa.

¿Cuántos son los desvelos de sin sentido
que se quedan solos en la habitación?
estas sábanas rogándome el olvido
y mi dignidad pidiéndome el perdón.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Divino presagio

Me doy cuenta,
cuando el viento enfurece y
avanza golpeando las hojas
que arrebata del suelo,
anunciando un deseo inmortal
que no se alcanza.

Me doy cuenta,
cuando las grietas se mueven
separando los senderos
de amigos y amantes,
todo cambia transparente
y no puede volver jamás.

Me doy cuenta,
cuando el frío congela mis
orejas y me  llama sin sonidos
al lugar donde todos van,
presagiando algún tiempo
donde todo se olvida.

Me doy cuenta,
cuando el corazón sobresalta
fuera de este mundo,
dividido en un porqué,
palpita fuerte y duda de todo
hasta calmarse dulcemente.

Me doy cuenta,
cuando pasen todas las horas
y no queden más poemas,
solo tú vendrás hacia mi
para hacer juntos un camino
rumbo a la luz, mi amor.

sábado, 20 de mayo de 2017

Volver al hogar

Cuando parto, me pertenece el polvo de esta tierra, la brisa que mueve las cosas, los gritos ahogados y los besos que no serán, son mías las flores que brotan en la piel, la sensualidad del horizonte y la soledad de las calles, son míos los rayos de sol que se filtran por las ventanas y las esperanzas envueltas en confusos colores, mío es también, el sufrimiento y la agonía final, con todos sus clamores y angustias, las piedras de río y las risas comunes, poseo cada una de las voces del camino público y me apropio de las miradas que me persiguen, sé de todo cuanto ocultas con tu hermoso silencio y soy dueño de la luz que rodea mi alma. Soy un poeta brillante, soy un inconsciente, un ignorante, soberano celoso de todo lo que me pertenece y lo libero de esta tiranía, lo libero de este mundo y de mí mismo escribiendo sus cantos y sus rimas.

lunes, 30 de enero de 2017

El canto de un visitante

Un buen día aquel hombre vino a mi hogar y me dijo:
Existen en mí las voces de los incautos y de los sabios,
de los mendigos y de los zares,
hay en mí, manos justas y manos criminales,
pechos de madres, pies de esclavos y risas de niños,
me estremezco con el trinar del jilguero en la campiña,
las partículas que flotan y resplandecen en la sombra,
las comisuras de tus labios y las arrugas en tu piel,
todo hombre y toda esencia es un milagro,
puedo sentir con mis pies desnudos la grava y también la hierba,
puedo besar las flores, los árboles y también las piedras
y darme una forma con el amoroso viento de la mañana,
porque soy libre, he nacido puro, hermoso y verdadero,
no privo a otro ser de su libertad, pues aunque mi condición
no me despoja del mal ni del deseo, si me permite ver a través de ambos,
es así que por elección aparto toda naturaleza violenta y destructiva,
no hay en mí una cuestión que me lleve al mal,
estoy presente en el lago del alma,
yo tomo un camino sin aspirar ningún destino
porque todos los destinos son míos,
me pertenecen desde el momento en el que nací, libre,
libre de arrastrarme, trepar y sumergirme
en toda especie de mi comprensión y de mi ignorancia.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Sendero hacia ti

La mañana refleja el brillo de tus ojos,
aparta la bruma de mis pensamientos,
un deseo desnudo preserva la inocencia
cuando tomas de mí el letargo banal,
colibrí, el viento ha musitado tu esencia,
calma una vez más la furia del mar.
La noche asume la forma de tu cuerpo,
indemne ante las voces de este mundo,
arrebatan el ritmo de cualquier tiempo,
sustraen mis palabras, roban mi aliento,
tus labios bailan mientras yo me fundo.
Todo es un sendero hacia ti que no tiene fin,
corre dibujado algún edén
que confluye ante mis pies,
desgasta los huesos en las calles de adoquín.
Han pasado días, el cielo cambió,
todo se hace tan frío tan lejos,
en las manos el cristal se rompió,
el brillo que fulgura de tus ojos
ya no se alcanza a ver desde aquí,
tus formas ya no ondulan para mí.
No tengo una sola de las letras de tu nombre
ni en la poesía ni en la piel, no puedo volver
pues ya no poseo ninguna piel sin tu querer,
palabras que relampaguean ante el enjambre
de sueños en el horizonte de la noche,
muertos ya aquí sin el gozo de tu rose.

martes, 5 de julio de 2016

Las hojas caen al amanecer

Hipnotizados por un río que transporta, el deseo
te mueve así con tanta intensidad,
reposamos bajo un árbol que
con su llanto nos hace una plegaria.

Esa voz que canta, en la oscuridad
y tu corazón sangrando, bajo el agua,
tú me llamas, pues mi manantial calmara tu sed,
buscando, a gatas, la seguridad de tus brazos.

Si, este fruto embruja, los sentidos,
pero la canción que cantas, mata mi cansancio,
me sumerge en tu paraíso eterno,
cuando alimentas mis horas con tus ojos
ya no sé si es de día,
ya no sé si hay pasado.

Me desviste el alma esa mirada,
cuando la luna se filtra por tus labios,
hace su camino en este lugar,
recorre tu cuerpo de seda,
despacio, te hace musitar maravillas
que jamás había escuchado.

Me hechiza el perfume en tu cabello,
mientras te mueves al ritmo de nuestro silencio
como si esta fuera la última hora,
cuántas veces soñaste, este momento, ni tú lo sabes nena.

Mujer, yo te amo con las manos
y te bendigo con la palabra,
mujer, esta noche te cobijo con el alma
y te entrego cada instante.

Ardemos, en preciosa calma,
desaparecemos, en secreto,
mientras las luces de ámbar, flotan
y las hojas caen, al amanecer.

Abandonamos esta tierra
a través, de un ángulo eterno
y ya no sé volver,
ya no quiero, volver.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Cazador y presa

Te metes en mi alimento y en mi bebida,
acaricias cada bello y cada poro sin medida,
aquí estás, volando entre las cortinas,
me tientas con tu sinfonía,
seductiva criminal que orbitas
sas hendiduras del alma mía,
pero me resisto hasta que me anhelas,
me someto hasta que te encadenas.

Eres la víctima del cazador,
la presa que impregna su olor,
que obsesiona al pensamiento
pero le hace desear que huya,
que convierte lucha en aislamiento
porque la tiene pero no es suya.

Mi hambriento corazón
no tiene ninguna otra razón,
en tus hebras me hundí,
por tu caprichosa belleza,
quiero alimentarme de ti,
por tu inigualable rareza,
me gusta mucho cuando vienes,
cuando te tengo y me tienes.

A pesar de mi falsedad
y de tu exageración,
mi ansiedad
y tu devoción,
quiero que seas mía,
llenar mi alma vacía.

Cuando estoy frente a mi presa,
se que es ella quien me acecha,
se cataliza la práctica y la experiencia,
yo ofrezco el deseo, ella la influencia,
me tienes hipnotizado,
me tienes desesperado,
hasta que te alejas y no vuelves,
no vuelves por un tiempo y más,
vuela lejos de mí y no vuelvas jamás,
hasta que en tu salvajismo regreses,
mi presa y mi adicción,
mi malestar y mi pasión.

sábado, 31 de octubre de 2015

Se desvanece

La mujer radiante, bella, formidable,
el hombre imponente, astuto, admirable,
ante todo se acrecienta la necesidad,
se encara con su invencible humanidad,
el hombre se contempla menester sin mesura,
la mujer se extraña a sí misma con dulzura,
ambos sufren y gozan bellamente la danza del tiempo.
Acto y palabra arrastrados como polvo en el viento,
los ojos se hunden en sus cuencas y la piel cuelga,
se debilita la memoria y el sentido, se pierde la fuerza,
con una respiración forzada se exhala sabiduría e ignorancia,
lleno de miedo y esperanza, con toda seguridad y gracia,
se desvanece.
Y si alguien se acuerda, que dicha, que consuelo,
sigue presente en el tierno recuerdo,
pero después de un tiempo…
También se desvanece.