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sábado, 7 de septiembre de 2019

Learning emotions

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viernes, 30 de agosto de 2019

En pos de Helena

Si por los dioses su fortuna fue hecha
como las hojas que el viento arrebata
nadie se atreva a poner culpa en ella,
si por la fuerza de otro fue tomada.
¡Oh desgraciada! Que en todo sea absuelta,
en cambio, si fue el discurso adornado
palabra del seductor Alejandro
como uva dulce nacida en la vid
y así tomóse Helena con agrado.
¿De quién ha sido el ánimo febril
y cuáles los motivos de su entrega?
Pero ella misma siendo hija de un dios,
deseada y admirada por grandes aqueos.
¿Cómo pues transmutó su integridad?
Si entre la gente o el valiente Menelao
se sentía ajena respecto a su patria,
no la culpo aún, escasa es la evidencia.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Sagrario

Esta tarde es triste y llueve tanto,
como un lamento de mi memoria,
recuerdo el polvo sobre los estantes,
las cosas que eran y que desprecie,
el pasto crecido que ya no quiere mi atención,
aquellos espejos rotos y botellas vacías,
el brillo azulado de un coro de ángeles,
yo que descuide por completo la casa mía,
ya  nada es mío ni puedo robarlo,
ayer que decidí cuál era mi dicha
y hoy que solo vivo por estar vivo,
por eso esta tarde salgo apresurado,
sin abrigo ni besos de despedida,
camino entre las calles y callejuelas,
sin detenerme con nadie ni nada,
nada ni nadie se queda conmigo.

Y al estar de pie, con ganas de llorar,
frente a las colosales puertas,
quieto como si hubiera golpeado un rayo
y con una hambre inmensa,
me miran jueces bien abiertos que van saliendo
y pienso que ellos dicen con voces muy bajas
¿Quién será este hombre?
¿Qué tristezas le tienen tan enfermo?
O ¿Cuánto habrá tomado este infeliz?
Hace mucho que ya no bebo,
hace poco que ya no aguanto,
doy un paso y me adentro en la parroquia.

Me muevo entre las bancas y los nichos,
¿Quién de nosotros o de aquellos
podría erguirse hoy sobre un nicho?
Si no hay cosa material que nos sostenga,
si cada mujer y cada hombre se tiene
a sí mismo como  una verdad indecible,
una conciencia gris, sin temor ni dolor.
Al acercarme discretamente al altar
puedo contemplar esas manos,
las dos manos santas clavadas,
las espinas que atraviesan al hombre
y el rostro doliente que busca al Padre,
no encuentro consuelo,
ya no contengo el llanto
y me doy cuenta que una mujer me está mirando,
una mujer de carne y hueso,
que me mira con compasión,
como si yo recién me hubiera bajado de la cruz,
como si supiera perfectamente
cuanto dolieron las espinas y los clavos.

¡Oh dios mío!
De haber sabido antes que estabas aquí
quizás yo no hubiese sido indiferente,
aquí en este sagrario inmaculado
que es un refugio para el pecador
y que me mira como mi madre,
es que a veces de Dios,
uno necesita una madre.

¡Oh madre mía!
De haber sabido antes que te tenía,
tal vez yo habría sido mejor hijo,
mejor hermano, mejor padre
y ahora que me doy cuenta
de que nada de esto me fue ajeno
pero que por elección lo ignoraba,
quiero atenderlos a todos.

Quiero volver arrepentido a mi hogar
y ofrecerles a todos un acto sincero,
quiero calmar esta hambre de amor
y ofrecerles a todos un pan caliente,
a los estantes, el pasto y los ángeles
con la fe que había perdido, hasta hoy.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Claustro

Un patio cuadrado con cuatro rostros familiares,
cuerpo, intelecto, espíritu y su relación fuera del yo,
encierra al hombre en toda su dimensión,
le resguarda y le da acceso al mundo y sus inquietudes,
en el centro, sobre una imponente fuente de granito,
la Inmaculada Concepción ofrece su fiel oración,
guiando a los frailes desde maitines hasta completas,
solemne incienso que huele a casa amada,
y la sombra de un árbol que recoge regalos frutales,
el penitente recorre el claustro, sin prisa,
como un niño que visita la casa solariega,
admira con asombro las altas arquerías,
descansando sobre columnas y dobles columnas,
cada piedra esta bendita y guarda en si un secreto,
una promesa invisible y misteriosa,
tanto que ni él mismo advierte su naturaleza,
sin advertencia, desaloja el silencio
por aquel murmullo quedo de la confesión,
y el penitente se marcha,
a veces algo preocupado,
de si lo habrá dicho todo
o si acaso volverá mañana,
el claustro le parece como una estancia,
ubicada entre lo mundano y lo sagrado.

lunes, 12 de febrero de 2018

lunes, 5 de febrero de 2018

Escape del ánima

Una celda que agrieta mis alas,
apartándome de todo y de mí;
la luz azulada que me reclama,
hoy es más intensa que ayer,
hay un sendero oculto,
hay un sendero seguro
a través de la cúpula.

La cúpula
La cúpula

jueves, 7 de diciembre de 2017

Entre orquídeas y amantes

Inútiles serán todos los lamentos
luego de vivir tu falsedad ansiosa,
caricias que se sienten como tormentos,
una orquídea que pierde su forma airosa.

¿Cuántos son los desvelos de sin sentido
que se quedan solos en la habitación?
estas sábanas rogándome el olvido
y mi dignidad pidiéndome el perdón.

viernes, 14 de octubre de 2016

Añoranza perdida

Estimo que no tiene sentido soñar
en un mundo muerto,
que esconde violento
entre las culpas sus ojos para llorar.

Decorando el duelo,
tanto está el suelo
desgastado de sinceridad
y solo percibe las miradas
que atienden su necesidad,
van llenando de miserias,
hacen ruidos controlados en la usina,
son solo trabajos sin valor,
han estado fabricando alas de arcilla
apartándose de su fervor.

Que renuncie a sus desvelos
y dile que se descalce de su soledad,
vuelva la luz a los momentos;
si es que se olvida de tanta vanidad
entonces ya tendrá a donde ir,
tal vez mañana despierte
para así alcanzar su devenir,
el te añora y quiere verte.