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martes, 1 de octubre de 2019

Materia celeste

El canto astral: Divinas Erato y Urania,
transmutan las dos en tu sola figura
para entonar himnos de miel con tu boca.

Son las horas como estrellas que gravitan,
como versos que estallan en tus ojos
para colapsar sobre mi cuerpo errante.

Es el tiempo de mi ocultación en ti,
ecos de luz se reflejan en el polvo,
es un destello que condena al placer.

Esta es la lluvia de tus preciados dones,
impactos masivos sobre la corteza,
esta es mi sed por tu materia celeste.

sábado, 28 de septiembre de 2019

Verde volver

Ojos corolas y estambre por labios,
este es el polen, niebla tropical,
polvo de huesos, perfume de piel,
nuestro verde volver al dulce néctar.


sábado, 31 de agosto de 2019

Poema de amor / Libar néctar de tu flor

Libar néctar de tu flor
hacerme polvo al tocar,
comer miel en tu mirar
volverme brisa en tu voz.

Húndeme, en tu fe abismal
hablaré con tu ventana,
ábreme, en mí era mortal
vagaras por mi montaña.

¿A quién mi rostro de lluvia
si no es la sed de tu huerta?
¿A dónde tu piel de juvia
si no alimenta mi hoguera?

Y como podrían ser otros
los espejos de mi andar,
si no puedo respirar
ni moverme sin tus ojos.

martes, 5 de marzo de 2019

Cruzar el puente

Veo los días asomarse
como dedos inquietos
buscando el interruptor
sin entrar a la habitación
pasos lentos, desiguales
regándose sin dirección
sobre fotos y calendarios,
nada en verdad concluye.

En esta hora pálida y de silencio
en que puedo caminar despierto
escribo cada pensamiento
que surge y me atraviesa
antes de que caiga al suelo
se estropee y desaparezca
en medio del polvo y el olvido
sin un nombre ni haber sufrido.

La imagen orgullosa e intocable
que se desmorona como arena
más se tarda en comprender
que en levantarse y empezar
hoy casi nadie duerme tranquilo
los que lo hacen están muertos
cruzar la calle es peligroso
quedarse quieto lo es más.

Los golpes se pierden en el viento
todos esperan un resultado diferente
los taxis viajan a través del tiempo
el chofer es un narrador omnisciente
algunos hacen de los trenes camas
sus huesos crujen como hojas secas
el ruido abre espacios entre las rejas
hombres salen envueltos en llamas.

Parece ser un domingo sin ocaso
estirándose sobre mi propia voz
camina por delante y sin prisas
por un pasillo expuesto de infinito
parece que siempre puedo volver
los números sostienen mi andar
cruzar los puentes es más seguro
ir y venir por encima de los autos.

sábado, 2 de marzo de 2019

Distancia

Hay un puente y un río
dónde tu alma danza desnuda,
cruzaré con el amanecer
y nos volveremos polvo perlado,
flotaremos con el viento y
caeremos al río que nos consumirá.

lunes, 25 de febrero de 2019

Pantano

Despertar en las aguas
donde los sapos duermen
y la conciencia espera,
gritar hasta desvanecerse.

Conteniendo la respiración
aferrarse a la tierra fría
salir de su turbio manto
en un instante de temor
ya que mi voz es doble
y ella nunca deja de hablar.

Esta planta es tu mano,
sus labios son guijarros,
tus piernas son lenguas de sal
y el polvo gris entre sus dedos
son pequeñas raíces rojas
trepando en nuestros ojos.

Si tus lágrimas pudieran brotar
a través del lodo y las algas
ya no estaríamos ahogados,
entonces ella dejaría de hablar.

Sientes como la pesadez terrible
de aquel limo reptante y verdoso
se acumula sobre tus hombros
obligándote a flotar
dejando escapar solo sus gritos
en burbujas de aire.

Las algas enloquecen como pirañas
rodeando tu cuerpo y envolviéndonos
tus piernas, sus brazos como troncos
una fuerza viva para aplastarlo todo.

Finalmente el monstruo emerge
levantándose del pantano
entre flores rosadas y espuma
te quedas en la superficie
escuchando la voz de tu amada
con una súplica exhausta
detén al monstruo, destrúyelo
y déjame callar felizmente.

martes, 29 de mayo de 2018

Apnea

Subo por tu cuerpo de pólvora,
sin aliento, solo con mi ímpetu
que no se sofoca ni se detiene.

Subo por tu cuerpo de arenisca,
ya sin aire dentro mis pulmones,
resistiendo el colapso repentino.

Sin palabras ni diplomacia alguna,
solo gemidos, labios, deseo y alma.

Entrégame un lugar en tu abismo fugitivo
y devuélveme el aire antes de que muera.

martes, 23 de enero de 2018

Las calles de la desolación

¿Cuáles habrán sido aquellos sueños o tales intenciones? Las cosas que tenían nombre se volvieron polvo sin descanso o restos de tumbas inquietas, sé que fueron hombres y mujeres devorados por codicia o consumidos de miseria, nadie tuvo un momento para recostarse y observar dentro de sí, pues cuando el reactor explotó las partículas de hidrógeno volaron a través de los edificios y los huesos, arrebatando la forma de todo cuanto conocía o entregando los despojos de una horrenda ciudad a donde no hay piedad, podría alegrarme de este desenlace, pensar incluso que se ha hecho justicia, yo que era antes uno de los predilectos despreciables de la sociedad, un estorbo viviente que hacia padecer repugnancia y desdén, un hombre del cual no se espera nada salvo por malas intenciones; cuando yo me acercaba a pedir una limosna la mayoría de las personas no se molestaba en fijar la mirada, la indiferencia alimentaba mi desesperación o adormecía mi esperanza, algunos otros me gritaban insultos e incluso golpeaban mi cuerpo o lastimaban mi espíritu y unos pocos me atendían ofreciendo una de las monedas que ahora perdieron su valor, incluso entre aquellos pocos podía yo ver en el reflejo de sus ojos, la vergüenza de un patético guijarro, ni la autoridad, ni la sociedad, ya ni yo mismo me tenía como un ser humano; merecía yo vivir de tal manera, se muy bien que con mis decisiones hice mi camino hasta las calles de la desolación; hoy podría yo sentir el consuelo en mi alma cansada o inquietud ante el aparente final, pero recuerdo que también había hombres sin culpa y mujeres inocentes, mil niños dormidos en la inmensidad, mi cuerpo tiembla y solo busco un refugio o un sentido mientras camino por las calles de esta ciudad muerta.