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viernes, 8 de febrero de 2019

Arte divagante

Quizás, alguna vez, en un honesto y moderado estudio
hubo, una figura, una obra de arte que
si bien, ella se sabía genuinamente hermosa,
nadie, ni el autor cuyo nombre no interesa
y mucho menos ella, sabían a ciencia cierta lo que era,
si acaso una escultura venida de otro tiempo,
o una pintura cargada de simbolismos elevados,
una obra interactiva capaz de escuchar el pensamiento,
una partitura que ya muy pocos podrían reproducir,
o un poema sobre las hormigas y los granos de sal,
ahí ella, pretenciosa de todo, víctima de nadie,
tanto asombraba los sentidos pues
su cuerpo tenía una forma tal
que era indecible y prodigiosa,
si tenía comezón en la nuca se rascaba con los codos
y se mordía las pestañas cuando andaba aburrida
sus pies la cubrían del sol y la lluvia
y las flores de su cintura lloraban piedras
su risa contagiosa como una charla entre hienas y loros
y ese rostro que embona bien con todo nombre,
nadie tan hermosa como ella
nadie tan elaborada, permanente, original,
mística y profunda, magnífica,
alguna vez, en un honesto y moderado estudio, quizás.

sábado, 28 de julio de 2018

Súplica del yo perdido

Hombre de lata, ya ni tu corazón responde,
contesta, las sombras que quedan se quieren enterar,
la melodía silenciada por un grito vacío y pobre,
se cuelga de la razón, ya ninguno vuelve a su hogar,
el alma se quiebra en múltiples ecos,
cuando se venden todos los deseos.

Hombre de lava, solo te comes lo que está vivo,
y mientras más creces, más te adornas y consumes,
en poco tiempo solo quedará un lamento tibio,
los últimos rescoldos de un corazón que sufre,
ya verás, la fuerza y la ambición se acaban,
abandonan el cuerpo aún de los que más aman.

Hombre de polvo, tú mismo te has perdido,
rodeado de singulares formas que solo estorban,
debes volver y buscarme ahora, te lo exijo,
en alguna parte, afuera o adentro de las sombras,
donde convergen las aguas y las aves se alimentan,
donde el sol no puede entrar y los minerales charlan.

miércoles, 27 de junio de 2018

Para un árbol

Acaríciame con la sombra de tu cuerpo
y déjame sentir la frescura,
acaríciame con tus ramas,
con el musgo que crece entre las fisuras,
prefiero el eco de tus voces silvestres
silbando, crujiendo y goteando
antes que los delirios urbanos,
arráncame la piel y dame una corteza,
para soltar mi vanidad y mi fatiga,
para sentir la naturaleza olvidada
de mi alma dormida que añora
el aire perfumado de tus flores.

martes, 6 de marzo de 2018

La respuesta de un hombre arrepentido

Al partir, solo una fue mi ambición,
poner en tus manos más que flores,
apartar de ti la niebla de incertidumbre,
mantener el calor de nuestro hogar,
apartarnos del hambre y la pobreza,
antes de sentir el frío desalmado,
tomarte en mis brazos y sostenerte
con el fulcro de mi esfuerzo amoroso,
ofrecer algo para calmar cada necesidad,
algo para tener algo por fin,
por eso marché en busca de mis  anhelos,
más lejos de lo que pude haber soñado,
corrí por la ciudad, entre salvaje ley
todo lo que quieras es tuyo, tómalo,
así, quise hacer mío el mundo
para entregártelo a ti,
pero me volví mundo
y me volví olvido y enemigo,
defendiendo causas que no eran mías,
me alimente de codicia y conmoción,
mientras el mundo devoraba mis intenciones
y me ofrecía cada vez más altura, más valor,
más vanidades que tú no querrías,
quisiera volver a sentirte en mí,
mujer, hoy escuche tu reclamo,
y al observar toda mi locura
entiendo que tu amor destruye las ilusiones,
que esta gloria solo dura un instante
 y que ya lo tengo todo a tu lado,
Oh amor, mi amor, amor de mi vida,
ya respondo a tu reclamo, ya vuelvo a ti.

martes, 23 de enero de 2018

Las calles de la desolación

¿Cuáles habrán sido aquellos sueños o tales intenciones? Las cosas que tenían nombre se volvieron polvo sin descanso o restos de tumbas inquietas, sé que fueron hombres y mujeres devorados por codicia o consumidos de miseria, nadie tuvo un momento para recostarse y observar dentro de sí, pues cuando el reactor explotó las partículas de hidrógeno volaron a través de los edificios y los huesos, arrebatando la forma de todo cuanto conocía o entregando los despojos de una horrenda ciudad a donde no hay piedad, podría alegrarme de este desenlace, pensar incluso que se ha hecho justicia, yo que era antes uno de los predilectos despreciables de la sociedad, un estorbo viviente que hacia padecer repugnancia y desdén, un hombre del cual no se espera nada salvo por malas intenciones; cuando yo me acercaba a pedir una limosna la mayoría de las personas no se molestaba en fijar la mirada, la indiferencia alimentaba mi desesperación o adormecía mi esperanza, algunos otros me gritaban insultos e incluso golpeaban mi cuerpo o lastimaban mi espíritu y unos pocos me atendían ofreciendo una de las monedas que ahora perdieron su valor, incluso entre aquellos pocos podía yo ver en el reflejo de sus ojos, la vergüenza de un patético guijarro, ni la autoridad, ni la sociedad, ya ni yo mismo me tenía como un ser humano; merecía yo vivir de tal manera, se muy bien que con mis decisiones hice mi camino hasta las calles de la desolación; hoy podría yo sentir el consuelo en mi alma cansada o inquietud ante el aparente final, pero recuerdo que también había hombres sin culpa y mujeres inocentes, mil niños dormidos en la inmensidad, mi cuerpo tiembla y solo busco un refugio o un sentido mientras camino por las calles de esta ciudad muerta.

jueves, 13 de abril de 2017

Cuerpos silvestres

No me encontrarán
con sus gestos falsos,
me refugiaré
en las voces y en los astros
de la inconsolable noche,
noche de tristes poemas.

No me adornarán
con sus prendas de barro,
yo me fundiré
en las piedras y los llantos
de mi hermana tierra,
tierra de cantos andantes.

No me atarán
a la sombra de un arma,
mientras sus ojos brillen
sus pies me guíen
yo estaré libre,
libre de ensueños y vanidades.

Y me mirarán
entre los cuerpos silvestres,
me renovaré
y cada acto desde ahora
será un acto de amor,
amor al hombre y a la vida.

viernes, 14 de octubre de 2016

Añoranza perdida

Estimo que no tiene sentido soñar
en un mundo muerto,
que esconde violento
entre las culpas sus ojos para llorar.

Decorando el duelo,
tanto está el suelo
desgastado de sinceridad
y solo percibe las miradas
que atienden su necesidad,
van llenando de miserias,
hacen ruidos controlados en la usina,
son solo trabajos sin valor,
han estado fabricando alas de arcilla
apartándose de su fervor.

Que renuncie a sus desvelos
y dile que se descalce de su soledad,
vuelva la luz a los momentos;
si es que se olvida de tanta vanidad
entonces ya tendrá a donde ir,
tal vez mañana despierte
para así alcanzar su devenir,
el te añora y quiere verte.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Luz que se disipa

Si no me engaño esta es de todas las horrendas advertencias, dentro de todo lo poco que conozco, la más terrible y la más seductora.


Se nos ha dado lo que pedimos,
es un perfume que adormece
y termina por matar los sentidos,
es un mantra que entorpece
y surge de mísera ilusión,
por la tarde se desbordan
hebras que carecen de amor,
todas ellas viven y brotan
para una sola función,
perturban todo su alrededor,
van y van llevando ansiedades
por encima de las calles,
ahí donde el mundo
arranca y destruye las verdades
con un eco moribundo,
dejando vacíos esclavos de delirante poder,
suplicando éxito de humillación,
enfermando con ganas de querer poseer,
en un reino de falsa satisfacción
y todo lo que ahora yo le miro
no proviene más de su interior,
ha disipando su brillo de zafiro,
se ha convertido en espectador
de un canto de insignificancia y de hambre,
una idea deformada que corre por la sangre
como un fantasma que devora
violentamente su escaso alimento,
donde su rugido es siempre espejo
de desesperación abrasadora,
obturando los sonidos
confunde las razones,
abreviando los latidos
sustenta las pasiones,
todas esas vanidades conducen al mismo lugar,
han sido escritas con un pulso incesante aterrador,
toda ella es una imagen, que no puedo soportar,
es una mentira, un triste afán excesivo aniquilador,
precipita perdiéndose en humo de locura
y se adorna de un patético resplandor,
una inútil señal hacia el fin de la curva
para doblarse dentro de otro menor.

Escucha este, el reclamo de tu alma,
no volverá tu luz al sol omnipotente
cuando quieras alumbrar en las ondas sombras de este olvido,
rasgando las infértiles tierras que has atestado de tu vanidad,
vuelve, recupera hoy aquella calma,
la tierna dicha del ayer en tu mente,
antes que te sea tarde, que nadie tiene lo que no ha pedido
y de todo lo poco que he visto, nadie puede amar la falsedad.

domingo, 24 de abril de 2016

Sugerencia

Hacia adelante, hacia adelante,
caminos novedosos e inquietantes,
una vocecilla dulce
como el hechizo de una encantadora,
va hacia adelante despertando pasiones
olvidadas, ignoradas y primigenias,
deseos oníricos embriagantes,
ecos danzantes que revolotean
como abejas enloquecidas,
vientos que musitan verdades brutales
y luego gritan con vigor dolores futuros,
me tientan con vanidad
y me incitan con placer,
todo aquello se mira bello y brillante
y útil y necesario,
pero va hacia adelante y cambia,
acelerado, sincopado, ralentizado,
donde se habla y se sabe de todo y de nada
y te deja el corazón hinchado,
más enfermo, más potente, más atado,
sin garantía, sin miedo y sin retribución,
con grandeza y terquedad,
es un alud.
Te quedas inmóvil y te lleva hacia adelante
y piensas que eres tú pero ya no eres tú,
trágica energía, tremendo movimiento,
enfermiza velocidad, prolijo tormento
y entonces te das cuenta que todas esas noches sin dormir,
desgarrándote los sentidos con ese encanto,
han sido inútiles.

Y bueno entonces, bien sugiero que te retires
antes de que sigas adelante.

martes, 15 de marzo de 2016

Mal trato

Prometen hacer lo que él pida
y grita para que todos lo vean,
las yemas de mis dedos gotean
un carmesí que arde con vida,
desaparece con lentitud feroz
al ritmo de su terrible voz.

Si las frotas entonces descansan
pero todo cuanto toco me posee
y aquello que miro hace que desee,
si supieran la maldición que cantan.

Su resplandor te llama,
reconforta apacentando necesidad
con brutalidad gozosa y falsedad
que a todos nos difama.

Es el precio de este trato,
la efusión aprieta su mano,
ya nadie sabe lo que pasa,
atrapado por el ruido blanco,
con una piel sucia y falsa
ahora, eres tú el que sangra.


martes, 9 de febrero de 2016

El tiempo ya no pasa por esta ciudad

Hace un viento
de lo más aterrador,
diariamente
quiero invocar su calor,
claramente
estoy tomando sus atajos,
desaparezco súbito
contemplando sus zapatos,
me presumo único
y todo lo que miro se desintegra
y todo vanamente me embelesa.
Lo presiento temeroso,
inocente todo lo padece,
me acaricio el rostro,
enfermedad mediática,
usa bloques de juguete
que no resisten nada.
El transporte viene
pero después no se va,
la gente se diluye,
escurre de aquí para allá,
son ecos de espejismos,
vacíos eufemismos,
publicidad perfecta,
mentira programada,
seguridad impuesta,
apariencia consumada,
pero la gente no es mala,
solo es vanidad
y el tiempo ya no pasa
por esta ciudad.