Otras fueron antes, Camila soy,
sobre mí la parca y el fuerte destino,
más la purpúrea muerte y el hado cruel
no pueden turbar mi alma,
pues el favor de Diana
me tiene preservada;
ninguna de mis saetas
vengadoras será rechazada
y cuando sea mi turno,
del purpúreo incendio vendrá la nube
para llevar las cenizas al campo,
de donde otra Camila surgirá.
Mostrando las entradas con la etiqueta patria. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta patria. Mostrar todas las entradas
jueves, 11 de marzo de 2021
Camila soy
Etiquetas:
admiración,
alma,
amazona,
bendición,
Camila,
descanso,
destino,
endecasílabo,
Eneida,
estructura,
feminidad,
fortaleza,
heptasílabo,
literatura,
mitos,
muerte,
patria,
saetas,
silva,
venganza
viernes, 30 de agosto de 2019
En pos de Helena
Si por los dioses su fortuna
fue hecha
como las hojas que el viento
arrebata
nadie se atreva a poner culpa
en ella,
si por la fuerza de otro fue
tomada.
¡Oh desgraciada! Que en todo
sea absuelta,
en cambio, si fue el discurso
adornado
palabra del seductor
Alejandro
como uva dulce nacida en la
vid
y así tomóse Helena con
agrado.
¿De quién ha sido el ánimo
febril
y cuáles los motivos de su
entrega?
Pero ella misma siendo hija
de un dios,
deseada y admirada por
grandes aqueos.
¿Cómo pues transmutó su
integridad?
Si entre la gente o el
valiente Menelao
se sentía ajena respecto a su
patria,
no la culpo aún, escasa es la
evidencia.
Etiquetas:
absolución,
aqueos,
artemayor,
belleza,
búsqueda,
culpa,
deseo,
desgracia,
dioses,
discurso,
entrega,
evidencia,
experimentación,
fortuna,
fuerza,
integridad,
mitos,
patria,
tragédia,
troyanos
viernes, 1 de febrero de 2019
Última misión
Te escribo para no sufrir más,
pretender que yo y mis letras
salimos de este desierto
sin borrarnos, sin heridas mortales
sobre el cuerpo de papel,
que cruzamos el océano
en una barca segura y bien diseñada,
navegando, no dormidos,
que viajamos por el país
de las máscaras de estrellas sin patria,
sin ser acusados de traición
y que llegamos a tus tiernos brazos
y nos miras con esos ojos de madre.
Ojalá que tu promesa siga viva
y no te hayas metido en asuntos
de esas personas imperdonables
con sus destrezas y habladurías,
te prohibí esos males en tu vida
porque no soportaría verte infeliz,
por favor dame el preciado consuelo
de saber que si me has escuchado.
Pronto tendré que salir de nuevo
hacia el terrible campo de batalla
y me han dicho que por gracia divina
esta será nuestra última misión.
Aguarda un poco más y volveré,
aún si se vuelve fría esta espera
te prometo que me verás llegar,
ligero, ya sin miedo y sin armas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
