Mostrando las entradas con la etiqueta salvaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta salvaje. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de marzo de 2019

Echar raíces

Los árboles corren salvajes
agitando ramas enormes
que ahuyentan a los autos,
los arbustos recogen a los muertos
espinas creciendo impacientes
olores, formas, colores de mil flores.

Vagones incontables de tierra
atraviesan ciudades calladas
arropándolas, sepultándolas.

Tierra bañada en fuego
que el viento perdonó.

Tierra preñada de raros tesoros
minerales para no ser tocados.

Surcos profundos se dibujan con agujas
guiadas por hilos donde corren las aguas
inundando el cuerpo consciente
y nutriendo su alma vegetal
con la frescura de sus bocas
una promesa fielmente cumplida.

Hijos de luz y sombra
tierra para crecer
agua para beber.

lunes, 4 de febrero de 2019

Espejismo

Mil agujas escurren por mi frente
estallando sobre su arena cruel,
la mujer de finas ropas verdosas,
ella salvaje y su implacable sed
seduciéndonos y defraudándonos,
conjurando un oasis plateado
en medio del olvido y el calor,
caminamos por la sal sin descanso,
el sol arañándome los antebrazos y la espalda,
los pies deformados, se arrastran sobre lijas,
las rodillas ceden al tiempo que suplican perdón
y los brazos se sumergen como peces
guiados por una corriente invisible
caen sin fuerzas a un abismo sin retorno
hasta que los ojos al fin se cierran
y con el despertar todas las fuerzas vuelven a mí,
ahora me inunda un sentir fresco y desconocido,
como una nostalgia inexistente,
una suerte de paraíso prometido.

martes, 18 de diciembre de 2018

Expedición final

Eres la reina perpetua de la naturaleza salvaje,
raíces que se pierden bajo la tierra para tocarte,
las fieras rugen ocultas entre la maleza
suplicando tu respuesta,
mientras el plumaje hermoso de las aves
pretende imitar tu piel.
Dime, ¿qué embrujo invisible tiene tu voz sobre la selva?
¿Cuál es tu nombre en medio de la noche diamantada?
He de confesarlo ahora
pues temo por mi vida
y sé que de seguir aquí
a la intemperie de tus deseos
no sobreviviré las horas,
he sido yo el explorador indiscreto,
buscando la naturaleza viva de tu ser,
he sido yo el profanador de la tierra,
insolente guiado por curiosa devoción
hacia la belleza indecible
en el seno de lo oculto,
listo para descifrar el misterio,
aún si me devoran tus fauces.