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viernes, 17 de mayo de 2019

Oración de luto

Con el corazón roto y el alma segada
en esta hora fría, de profundo dolor
imploro a los cielos guarden mi clamor
ruega con nosotros dulce Madre amada.

Que los ángeles entreguen a bien tu alma
que Jesús tenga ya lista tu morada
y que a nosotros hoy vuelva su mirada,
concédenos Dios el consuelo y la calma.

jueves, 9 de mayo de 2019

Anochecer

Sostuve su mirada cuando se callaron las luces
y nuestros ojos se encendieron en la oscuridad
ella dejó sobre mis labios dos duraznos dulces
yo escribí su nombre en un verso para la eternidad.

lunes, 25 de marzo de 2019

Cada primavera

Francamente no había notado el dolor en tu mirada,
cuando en las mañanas palpabas la frágil quietud de mis flores,
por favor no sufras más corazón mío, esta es mi promesa,
volverán mi cariño y mis flores para habitar tu jardín.

martes, 20 de marzo de 2018

Velada jaspeada

Deja que mis manos rompan el fino cordón de aire
que se sostiene dulcemente entre mi piel y tu piel,
deja que las horas circulen con el aroma nocturno,
que nace de blancos puros tendidos sobre la mesa,
coronas santas, benditas del Amazonas respirando
y de una dicha formada de breves suspiros robados,
cena conmigo y deja que la luz de plata nos bañe,
comamos del silencio amoroso oculto en la mirada
mientras la brisa silba una melodía desnuda y fiel,
que las sombras se levanten y se marchen veloces,
líbrate de desengaños y descansa ya de tus males,
tócame, que esta noche no es una ilusión desvelada,
abrázame inocentemente ante la promesa jaspeada
y disfrutémonos la vida, sin saber si volverá mañana.

jueves, 1 de febrero de 2018

Sin palabras

Te ves tan hermosa mi amor,
con esa luz que bordea mis pestañas,
formando auras cristalinas
que surgen desde tus rizos
y cubren tu rostro angelical,
te miro y mi voz se adormece,
no queda nada que decir mi amor,
se encuentran nuestros labios.

domingo, 7 de enero de 2018

Refugio de pecadores

Andaba yo por las tinieblas,
huérfano y perdido de mí,
mi cuerpo vuelto mimbre,
que al tocarlo se quiebra,
mis ojos como la hojarasca,
que de tanto llorar se seca,
y mi alma toda arrepentida,
en busca de algún lugar,
alguna luz para guiarme,
hasta que llegó a mí la brisa,
el aire se perfumó con rosas
y sin merecer yo el perdón,
me cubrió un manto azulado,
levante la cabeza para mirar,
era el rostro de una madre
que atiende a su hijo amado
con la más dulce esencia,
vi en sus ojos mi consuelo
y sus brazos me apartaron
del frío y de toda sombra,
en las manos la sensación,
un amor que no tiene fin,
he vuelto ya a mi hogar.
En verdad eres mi refugio
y en tu presencia consigo
la luz que eleva las almas
y otorga la gracia para ir
hacia una nueva vida
de bien y de paz.
Virgen del Refugio de pecadores
72 aniversario de la coronación de la Virgen del Refugio de pecadores como patrona del pueblo de Acámbaro Gto.
fotografía Virgen del Refugio
Fotografía por Paco Jaime 



martes, 14 de noviembre de 2017

Una mirada perdida

Supe que serían solo mías,
esta sed y la distancia,
entiendo bien mujer,
no puedo tomar tus alas
y hacerte volver,
pero tampoco puedo dejar
de suplicarle a la noche
tu gracia y tu ternura,
tu nombre y tu calor
y no puedo dejar de anhelar
el roce de tus palabras,
el aroma de tu cuerpo
y el sonido de tu voz.

El peso de tus manos
sobre las mías,
persiste en mi alma
y no puedo olvidar,
la dulzura de tus ganas
de quererme besar.

Contemplo días inconsolables,
solo espero fiel en ti mi amor,
meditando estas palabras
busco calma, herido estoy.

Ya no llores más
si tu ángel partió,
pues a esta hora
ya habrá escuchado
tu oración.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Interludio amoroso

Miradas fusas y sonrisas vagarosas
que enamoran sin pedir un permiso,
descubriéndome formas novedosas,
confunden las realidades que diviso.

Horas que cantan las distancias vistosas,
inquietan esperanzas en tiempo preciso,
con tus caricias adornadas de mis prosas
y tus miradas amando un suspiro conciso.

El angustioso placer de esperar, mi paz,
de esperarte con ganas y con las flores
que son tan solo tuyas y de nadie más,
esperando la mirada que reluce amores.

Fuera de estos hechos sé que no hay nada más,
es una mañana, ansiedad que implora razones
ya dulcemente adormecida por un abrazo veraz,
es la media noche, calma en nuestros corazones.