Mostrando las entradas con la etiqueta cuerpos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cuerpos. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de abril de 2020

Luz de luna

En mis horas largas te sueño
y en los instantes te anhelo.
Luz de luna guía mi amor.
Quisiera estar contigo esta noche
y contar entre las estrellas:
besos dados y recibidos.
Esparcidos por el manto celeste,
depositados a través del tiempo.
Que nuestras almas concilien la distancia
hasta que nuestros cuerpos deseen la pausa.

jueves, 24 de enero de 2019

Néctar

Navajas finas
recorriendo tu cuerpo,
es lo prohibido.

Éxtasis libre
perfumando el aire
con algo mortal.

Colibríes van,
mueren sobre pétalos
antes o después.

Te hacen feliz
con su implacable sed,
están enfermos.

Amante dulce
tentación famélica,
éter dorado.

Recompensa es
si el azúcar queda
entre los dientes.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Intruso

En una ocasión yo pude verlo, yo fui testigo,
por eso puedo respaldarte querida amiga,
hace mucho y también ocurrió por la noche,
luego de llegar cansado de mi oficina,
después de mirar mi dolor y acostarlo,
termine mis rituales y borre mis huellas
para ensuciar de nuevo todo mañana,
luego trate de dormir pero no encontré sus brazos,
ya nada es igual en esta casa,
todos los cuadros están inclinados
y cada tierna imagen se cae de nostalgia,
aquel cálido recuerdo de su cuerpo vivo,
la brisa salada rasgando nuestra piel,
el sonido de las gaviotas a la distancia,
es un llamado perpetuo a mi tristeza,
todas mis noches el mismo desvelo,
hasta que actúan los medicamentos,
otorgándome el cansancio para dormir,
una vez arropado en mi cama,
a punto de penetrar el sueño,
un presentimiento me asalto,
como si estuviera siendo acechado,
abrí mis ojos y levante el torso,
fue entonces cuando pude verlo,
se presentó en mi hogar como gran señor,
aquel mismo intruso que tú describes,
el mismo fenómeno del que me hablas,
un orbe de luz flotando en la habitación,
solo que a diferencia de ti amiga mía,
aquella luz no atravesó mi cuerpo
ni me hizo volver pronto al sueño,
no, más bien pude ver como se extendía,
como un estambre anaranjado, 
desenredándose en mi habitación,
una línea horizontal y serpenteante
que se construía frente a mis ojos,
no recuerdo ver el comienzo de esa línea,
solamente su terrible avance sin prisa,
luz naranja a poco más de un metro de mí,
flotando de izquierda a derecha,
creció hasta casi tocar la pared y se detuvo,
ahí fue cuando deje de sentir mi cuerpo,
la pesadez me lo fue arrebatando
y quise entregarlo por fin al sueño,
dormí o eso pensé, perdí la conciencia
en un espectro de luz naranja
que me lanzo a los rincones difusos
repletos de sensaciones fantásticas,
me hundí hasta disolver los espejos,
exhalé todos mis lamentos sin darme cuenta,
contemplando mi cuerpo ahogado en la arena
y como todas las piedras reflejaban la luz naranja,
me perdí y después de un tiempo desperté,
sentado al borde de mi cama y ahí estaba ella,
entregada a mí por aquella luz indiscreta,
yo la vi, era ella sentada a un lado de mí,
estire mi mano para tocar su rostro
y la alcanzo para ponerla sobre su pecho,
sentí latir un ritmo de dulzura serena
llevándose así mi dolor para siempre,
sus ojos amorosos penetraron los míos
mientras su perfume impregnaba la habitación,
solo entonces pude acostarme para dormir,
bajo el arrullo de su voz, bálsamo divino
y su mirada protectora acudiendo a mí,
ella mi ángel, mi corazón y mi calma,
volvió por una noche
como un intruso
de resplandor naranja.

domingo, 24 de junio de 2018

A los poetas no reconocidos

Vino para el mundo con ojos de dolor,
llegaron desde lejos un coro y una luz
que se precipitaron sobre su rostro,
ellos lo ignoraron y a nadie le importo.

Con el paso del tiempo la miseria lo cerco,
su padre dijo basta y nunca regreso,
la muerte se anunció ante su último amor,
se supo abandonado y decidió partir.

Ya con la mirada llena de estrellas muertas,
se sintió ilusionado y despertó con todas ellas,
por fin en su interior halló fuerzas para crear,
se dedicó a darle a las cosas nuevas formas.

Como una flecha puntiaguda él se manifestó,
atravesando así la más sensible tela del cuerpo,
convirtiendo en imagen los sonidos de su voz
y con sensible mano hizo brotar letras del suelo.

Difícil entender para aquella sociedad,
románticas tinieblas burlándose de lo racional
ninguno se apiado de tanta soledad,
así entrego su obra y su salud al delirio mortal.

Y al transformarse en éxtasis
hizo morir la luz y término la espera,
ahora con su cuerpo ya disuelto,
se dio al final de alimento a las raíces.

Tan solo un verso más para reír y llorar,
la última caricia para un mundo sin pasión,
muere en la distancia con la boca seca
y un alma de papel para leer años después.

martes, 19 de junio de 2018

Los ruidos de una casa vieja

Estoy esperando por una señal,
algo fuera de mí, que no entiendo,
estoy sumergido en estas horas,
hasta que los ruidos me asaltan.

Puedo escuchar desde este muro
sonidos sin origen ni ritmo,
llevándose mi cuerpo de atril
hasta el zaguán, los pasillos y más allá.

Me hacen correr por el enorme salón
donde otro tiempo pude dormir,
donde cada retrato se vuelve ficción,
pieza retocada de una memoria infiel.

Los ruidos aceleran mis pasos torpes,
apenas libro las monstruosas reliquias,
ya bajo por las maltratadas escaleras,
todas las puertas se quedaron abiertas.

Pero no la reja entre el zaguán y la calle,
quedó clausurada en un solemne acto,
del cual ya no hay testigos ni detractores,
solo un obstinado rostro, indistinguible.

Como una mancha indeleble sobre la tela,
porta una de esas muecas aterrorizantes,
de aquellas que uno no puede ignorar,
pues nos cuentan una historia verídica.

Esta historia en particular,
no tiene un desenlace conocido,
un montón de palabras flotando,
volviendo por el vestíbulo.

Me quedo aquí, en el patio interior,
quiero quedarme cuidando el jardín,
donde la noche ignora los lamentos,
me observa y a estas cosas valiosas.

Que de algún modo aún están vivas,
detrás de las ventanas, en los pasillos,
bajo la cama y adentro de las lámparas,
la noche los atiende a todos, menos a mí.

Se quedan dormidas entre las grietas,
canciones de una herencia desconocida
y brotan musgo y ramas con hojas
que trepan discretas las paredes.

Estas paredes se han vuelto tan delgadas,
incluso una persona podría atravesarlas,
los ruidos se vuelven pasos y luego voces,
voces sin conciencia, ni prisa ni deseos.

Escapan de los rincones de la casa,
cerrándose a mi alrededor como una garra,
una pesada, lenta y constante gota de agua,
perforando con fuerza incorpórea.

Algo que es un destello prohibido,
algo que se extiende hasta morir,
sin tocarme, perdiéndose en la ligereza de mi cuerpo,
reagrupándose para volver a desfilar hacia las llamas.

Se dejan caer sobre mí
y cada una de esas voces
se vuelve un sufrimiento
momentáneo y agudo.

No queda un solo cuerpo cautivo
pero aún se pueden contemplar,
los gritos incendiando corredores,
signos insufribles que no tienen final.

Puedo hablar con una voz
que ya no es corpórea,
he comenzado a entender
que soy como una imagen desenfocada.

Que apenas se pronuncia
en la inmensa oscuridad,
como letras que no se borran del papel,
sin importar cuanto tiempo pase.

Siguen ahí, aunque tú no las puedas ver,
ni escucharlas y tampoco sentirlas,
aun así, en ciertas ocasiones,
pueden volver como poemas olvidados.

Solo sus habitantes conocen bien,
los ruidos de una casa vieja,
solamente una casa tan vieja,
puede ser habitada por tantos fantasmas.

La distancia entre todas estas imágenes,
a pesar de estar encerradas aquí,
es algo que las vuelve inalcanzables,
me muevo a través de una soledad eterna.

martes, 29 de mayo de 2018

Apnea

Subo por tu cuerpo de pólvora,
sin aliento, solo con mi ímpetu
que no se sofoca ni se detiene.

Subo por tu cuerpo de arenisca,
ya sin aire dentro mis pulmones,
resistiendo el colapso repentino.

Sin palabras ni diplomacia alguna,
solo gemidos, labios, deseo y alma.

Entrégame un lugar en tu abismo fugitivo
y devuélveme el aire antes de que muera.

viernes, 25 de mayo de 2018

Estrelicia

Esta plegaria
brota desde mi pecho,
como zarcillos.

Subo despacio,
besando las paredes
entre tu cuerpo.

Toma mis alas,
vengo a entregarme,
anhelo mortal.

Recuerdo días,
vida inconsecuente,
ninguna piedad.

Esto es carne,
es polen de granate,
alma naranja.

Luces perladas,
estela de tus pasos
sobre el jardín.

Incierto final,
que surge inocente
desde el cenit.

Cada ilusión
lleva en si tu nombre,
un néctar azul.

Imagen pura,
no se hará marchita,
con nuestro amor.

Aquí mis manos,
no te dejarán morir,
flor paraíso.

jueves, 24 de mayo de 2018

Mírame, eres tú

Mueren guerreros,
ígneos ideales
son sepultados.

Ínfimos pasos
sobre incertidumbre,
que hoy nos guían.

Runas mágicas
ofrecen su protección,
algún consuelo.

Ante las puertas,
que nunca se levantan,
no te detienes.

Mar indomable
repleto de sirenas,
las musas muertas.

Ecos disueltos
aferrándose a ti,
solo tú los ves.


Esta, tu barca,
navega en tinieblas,
tan vulnerable.

Respóndeme ya
¿Qué esperas encontrar?
El mar es llanto.

Estas perdida,
ya no hay rastros de ti
ni en el aire.

Solo una luz,
un amante ajeno,
un faro vivo.


También puedes ver,
como mis manos flotan
en el pasado.

Último viaje,
las voces corpóreas
te acompañan.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Salvaje exterior

Mi rostro se cubre con el manto áureo
de la brisa desnuda que llega hasta aquí,
afuera en la intemperie más sensible,
desabrigado ante la caricia nocturna,
en el centro de las cosas nunca nombradas,
escucho el rugido de los insectos
asfixiando la brisa, una advertencia
y una canción que trepa y anida en mi cabeza,
pidiéndome que me entregue a lo salvaje,
los árboles se agitan y todo se enfurece,
cada movimiento en la maleza indomable
se vuelve un aullido, un nuevo centro
arrancándome de mi y de mi inconsciencia,
las luciérnagas danzan invocando truenos,
la tierra late bajo mis pies inquietos
hasta que una descarga se anuncia,
y me elevo junto con la electricidad,
hasta las copas de los árboles
donde puedo contemplarlos,
ya nadie invoca, ya no existe centro,
ahora puedo distinguir cada sonido,
me entrego al bosque y sus provocaciones
y permanezco vivo o quizás muerto
sobre esta tierra, sin saber cómo salir.

martes, 22 de mayo de 2018

El enemigo

No vengas a mí con la espada,
envuelto en llamas espectrales,
buscando los nombres inventados.

No vengas a mí con una sentencia,
cegado por tu herencia mortal,
siglos de un sinsentido violento.

Contempla mi cuerpo libre
¿Qué puede haber bajo mi corteza?
¿Será acaso un alma?

No hables, compensa esta sed,
ven a mí, indefenso y entérate,
yo nunca he sido el enemigo.

lunes, 21 de mayo de 2018

Tritura mi cuerpo

Toma un fruto
de mis ramas dormidas,
duraznos caen.

Rompe el suelo,
hueso de nectarina
que no se muere.

Intenta mirar
como llenan las grietas
con sus raíces.

Trata de sentir
como se mueve libre
entre tus dedos.

Un solo día
y hacernos eternos
después de comer.

Respira versos
que flotan en el aire,
nutren tu alma.

Abre con tu voz
los deseos frutales,
vivos en mi piel.


Moja tus labios
con el néctar perdido,
báñate en mí.

Ingresa al mar,
fuente de los desvelos
e inspiración.


Canta y duerme,
sube sobre las hojas
hasta mi boca.

Unta mis labios
con tu alma rojiza,
zircón de fuego.

Estrelicia es,
florece en tus piernas
y en tu pecho.

Rodea hombros,
despierta a mis ramas
con tu perfume.

Párteme en mil
y júntame mil veces
adentro tuyo.

Oasis verde
ópalo que fulgura,
elevándonos.

miércoles, 25 de abril de 2018

Persuasión nocturna

Acompáñame al encanto de la noche,
compartamos los secretos inquietos,
las risas nerviosas y las miradas tiernas.

Estoy perdido sobre tu cuerpo de hojas,
acaricio cada rama tuya con devoción,
cuatro luces de oro seducen el encuentro
adornando la intimidad con discreción.

Muros y pedazos de muros
sostienen las delicadas ramas,
como rumores presentes en el edén
entran y salen por los corredores
y por la ventana nos miran.

Pronuncian cada duda y sus deseos
hasta ya no ser y ser algo más,
hasta que ya no se pueden escuchar,
ya no sufren mis muros ni tus hojas,
nuestra noche flota y lo cubre todo,
eterna es la noche, eterna la dicha.

martes, 17 de abril de 2018

Transformación

Hacerme viento al oír tu voz,
agitar las hojas con tu brillo,
hacerme fuego al tocar tu piel,
besar con tus suspiros el alba.

Hacerme una figura de tus manos
tan solo para jugar.

Hacerte las mareas de mi camino,
las horas de mi desesperación,
el milagro de mi cuerpo herido,
la luz que cuelga de mi calma.

Transformémonos en algo más
tan solo para amar.

lunes, 12 de marzo de 2018

Terpsícore

Los latidos se escurren sobre los muros,
como si sus pasos quisieran dejarnos,
ella baila,
baila teñida con la luz.
Todos los huesos de los cuerpos,
se desvanecen en el humo,
ella baila,
baila ceñida con la oscuridad.
Las sensaciones se desbaratan
y se mueven con la voz el arpa,
se desdoblan en mí,
cuando ella baila.

martes, 20 de febrero de 2018

Pronto

Hoy como ayer, quisiera estar junto a ti,
ya sé que tu piel se armoniza con la mía,
que el tiempo aproxima nuestros deseos
y que muy pronto este deseo,
de mi piel y tu piel nos encontrará.

miércoles, 14 de febrero de 2018

La sed de la tierra

Mi sed estalla sobre tu cuerpo
mientras las gemas de tu piel parecen dormir,
ellas también quieren alcanzar la lucidez,
llévame en el abandono,
de ayer, de los muros y las mareas,
quédate y sana las grietas de mi cuerpo,
vuélveme la inspiración,
con el néctar invisible de tus flores,
hasta que mis raíces se conserven en ámbar
y descansemos sobre la tierra.