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viernes, 18 de septiembre de 2020

Los pendientes de la reina

Arbusto que con flores me desmayas,
tus cabellos como hojas lanceoladas
perennes frente al sol y las heladas,
te brotan dones como dulces bayas.

Son pedúnculos tus pestañas finas,
iris fucsia tu cáliz que sujeta
de cuatro sépalos corola quieta,
rojo suave las mejillas divinas.

Angélica inocencia es tu perfume,
de pétalos purpúreos es tu boca
grácil llama que aviva y me consume.

Amor bueno que me guías al androceo,
mar de dicha que en mi alma desemboca
hazme siempre de este buen amor ser reo.

Planta Fuchsia, Pendientes de la Reina.


domingo, 19 de enero de 2020

Previo al ensueño

Tengo ganas de caer en un sueño profundo
diferente a todos mis sueños anteriores,
nacido de la noche y tu coro rotundo.

Que mis ojos resistan ante sus captores,
mientras mis brazos se sumergen al trasmundo
de amapolas y almohadones de colores.

Que mi mente combata el sopor embriagante
hasta que mis párpados cedan al conjuro
y mi respiración a tu forma cambiante.

Quiero hundirme completo y atravesar el muro,
quiero volver ligero y de rostro radiante,
hazme despertar en algún tiempo futuro.

miércoles, 8 de enero de 2020

Al pie de la montaña

Girasol de ojos ingenuos y hojas bellas,
pequeñita la boca de los mil mitos,
narración suave entre rayos y centellas
que arrulla el corazón y practica ritos.

lunes, 23 de diciembre de 2019

El fallo de una deidad

Se despertó con el tierno Julo entre sus brazos,
rosado capullo que florece cuando quiere,
y arropados por el suave aroma que confiere,
lo apretó contra su pecho al sentir los flechazos.

El primero para herirla, robar su mirada
y con intensa grana teñir su nieve piel,
el segundo para dejarla, apenas mojada
pero sedienta, a cambio de un río entregarle miel.

Una tercera flecha descansaba en la aljaba
preparada para ofrecer el último impacto,
tan solo el sonido de su voz cerraría el pacto
pero fue ahí cuando sintió que el dolor hartaba.

Se levantó, con un ligero camisón rosa
y avanzo hasta el borde de aquel edén conjurado,
¿soltar al infante o pedir con su voz de diosa?
y recibir la flecha de su amor anhelado.

sábado, 28 de septiembre de 2019

Verde volver

Ojos corolas y estambre por labios,
este es el polen, niebla tropical,
polvo de huesos, perfume de piel,
nuestro verde volver al dulce néctar.


domingo, 21 de julio de 2019

Sentencia

Vienes buscando la dicha
esencia de madreselva,
buscando lo que no entiendes
y no sabes ofrecer.

Vienes buscando el placer
uvas firmes de la vid,
buscando con necio afán
donde nada hay para ti.

No te acerques nunca más,
tú que ignoraste advertencia
y mi rechazo discreto,
hoy hablaré sin ligereza.

No te atrevas a tocarme,
ya consumió mi paciencia
tu ladrido acosador,
hoy hago público tu exilio.

Sea pues esta tu sentencia
yo no acepto nada menos,
toma tus penas miserias,
aléjate y ya no vuelvas.

martes, 18 de junio de 2019

Reina por una noche

Ya viene la reina
tan solo una noche,
diente de citrina
de dorado broche.

Fiesta engalanada
su floración plena,
una luz callada
fugaz se desvena.

jueves, 13 de junio de 2019

Bésame por favor

Dame un beso y yo te daré dos,
arroja el perfume de tus rosas
y todas mis noches luminosas
serán solamente para vos.

Suave embrujo de carmín
fervor del trino incesante
dulce estela de jazmín
alma pura de diamante.

Otórgame el discreto dulzor
preámbulo místico de luz,
por tu beso fiel adorador
por tu amor esclavo de esa luz.

jueves, 23 de mayo de 2019

En algún lugar discreto de la habitación

Hermosas son las flores con sus dones,
sus aromas que danzan en la estancia
pero son solo dos los corazones
que saben el dulzor de su fragancia,
una promesa se cumple y renueva
cuando al estar juntos el sol se eleva.

lunes, 29 de abril de 2019

Pequeños llantos

Florecillas que no duermen
ya no hablan, tan solo lloran
desvanecen sus fragancias,
palidecen sus colores,
he intentado ya de todo
darles agua, luz y sombra
tiernos mimos y canciones
pero sus pequeños llantos
solo piden una cosa
que regreses pronto a casa.

viernes, 22 de marzo de 2019

Visita inesperada

Recuerdo bien, llegó a mediados de marzo,
poco después de cuando nacen las flores,
se presentó tan inadvertido hallazgo
que gratuitamente me otorgó sus dones.

Primero baje y él abrió sus negros ojos,
me miró con su compasión formidable,
después sostuvo y curo mis versos rotos,
por primera vez no me sentí indeseable.

Nos quedamos por largo tiempo trinando,
bebiendo aromas y besando las sombras,
pero al escuchar que lo estaban llamando
nos despedimos con alegrías más ondas.

jueves, 7 de febrero de 2019

Una firme declaración

No recuerdo muy bien algunas cosas importantes,
y tampoco se mucho de lugares fascinantes,
pero reconozco tu figura a la distancia
y esos rizos oscuros donde quiero perderme,
el adorable aroma de tu fragancia,
esa sonrisa tuya que cambia mi suerte
y el sitio seguro que hay en tus brazos,
la voz calmada que tanto adoro,
te sigo con mis palabras y mis pasos,
todo nuestro tiempo es un tesoro,
como los segundos justo antes de verte
luego de salir del trabajo
o antes de esa primera cita en el cine,
como una historia para nuestros hijos
tan solo un par de años después
de que me honres y me hagas tu marido,
como esa indefinida espera
hasta que nos conocimos,
amándonos de esta manera
sintiéndonos realmente vivos.

sábado, 2 de febrero de 2019

Tu presencia en mi

Te veo en todas partes,
en los parques, en la avenida y la estación,
como un dulce obsequio,
un resplandor discreto e inconfundible
procurándome el deleite,
exaltando mi imaginación con su brillo
que se perfila inocente,
siempre a través de las cosas comunes,
la espera pacífica y larga,
la carga pesada y preciada,
en los rostros de amigos y extraños
y aquel gesto noble y despreocupado,
en el reencuentro emotivo
y aquel encanto nocturno
de las calles dormidas,
tu amor se ha quedado en mi
como un perfume hecho al gusto,
de forma tal que ningún evento
podría sacarme ya de este hechizo.

jueves, 24 de enero de 2019

Néctar

Navajas finas
recorriendo tu cuerpo,
es lo prohibido.

Éxtasis libre
perfumando el aire
con algo mortal.

Colibríes van,
mueren sobre pétalos
antes o después.

Te hacen feliz
con su implacable sed,
están enfermos.

Amante dulce
tentación famélica,
éter dorado.

Recompensa es
si el azúcar queda
entre los dientes.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Intruso

En una ocasión yo pude verlo, yo fui testigo,
por eso puedo respaldarte querida amiga,
hace mucho y también ocurrió por la noche,
luego de llegar cansado de mi oficina,
después de mirar mi dolor y acostarlo,
termine mis rituales y borre mis huellas
para ensuciar de nuevo todo mañana,
luego trate de dormir pero no encontré sus brazos,
ya nada es igual en esta casa,
todos los cuadros están inclinados
y cada tierna imagen se cae de nostalgia,
aquel cálido recuerdo de su cuerpo vivo,
la brisa salada rasgando nuestra piel,
el sonido de las gaviotas a la distancia,
es un llamado perpetuo a mi tristeza,
todas mis noches el mismo desvelo,
hasta que actúan los medicamentos,
otorgándome el cansancio para dormir,
una vez arropado en mi cama,
a punto de penetrar el sueño,
un presentimiento me asalto,
como si estuviera siendo acechado,
abrí mis ojos y levante el torso,
fue entonces cuando pude verlo,
se presentó en mi hogar como gran señor,
aquel mismo intruso que tú describes,
el mismo fenómeno del que me hablas,
un orbe de luz flotando en la habitación,
solo que a diferencia de ti amiga mía,
aquella luz no atravesó mi cuerpo
ni me hizo volver pronto al sueño,
no, más bien pude ver como se extendía,
como un estambre anaranjado, 
desenredándose en mi habitación,
una línea horizontal y serpenteante
que se construía frente a mis ojos,
no recuerdo ver el comienzo de esa línea,
solamente su terrible avance sin prisa,
luz naranja a poco más de un metro de mí,
flotando de izquierda a derecha,
creció hasta casi tocar la pared y se detuvo,
ahí fue cuando deje de sentir mi cuerpo,
la pesadez me lo fue arrebatando
y quise entregarlo por fin al sueño,
dormí o eso pensé, perdí la conciencia
en un espectro de luz naranja
que me lanzo a los rincones difusos
repletos de sensaciones fantásticas,
me hundí hasta disolver los espejos,
exhalé todos mis lamentos sin darme cuenta,
contemplando mi cuerpo ahogado en la arena
y como todas las piedras reflejaban la luz naranja,
me perdí y después de un tiempo desperté,
sentado al borde de mi cama y ahí estaba ella,
entregada a mí por aquella luz indiscreta,
yo la vi, era ella sentada a un lado de mí,
estire mi mano para tocar su rostro
y la alcanzo para ponerla sobre su pecho,
sentí latir un ritmo de dulzura serena
llevándose así mi dolor para siempre,
sus ojos amorosos penetraron los míos
mientras su perfume impregnaba la habitación,
solo entonces pude acostarme para dormir,
bajo el arrullo de su voz, bálsamo divino
y su mirada protectora acudiendo a mí,
ella mi ángel, mi corazón y mi calma,
volvió por una noche
como un intruso
de resplandor naranja.

miércoles, 27 de junio de 2018

Para un árbol

Acaríciame con la sombra de tu cuerpo
y déjame sentir la frescura,
acaríciame con tus ramas,
con el musgo que crece entre las fisuras,
prefiero el eco de tus voces silvestres
silbando, crujiendo y goteando
antes que los delirios urbanos,
arráncame la piel y dame una corteza,
para soltar mi vanidad y mi fatiga,
para sentir la naturaleza olvidada
de mi alma dormida que añora
el aire perfumado de tus flores.

jueves, 26 de abril de 2018

Un sitio al despertar

Ahora voy a entrar para perderme
en el deseo que devora los miedos,
dejando huellas de perfume
sobre nuestra piel expuesta,
ahora voy en un acto indefenso
a donde no hay movimiento,
solamente una calma mortal
que se entretiene brillando,
si es que se agitan las aves
será por la brisa que nace
cuando pronuncio tu nombre
y dejo que mis alas trepen el cielo,
sé que puedes oír la respuesta
de mis manos, tus latidos, nuestros labios,
estas palabras son un bálsamo que cura
y que despierta tu paraíso en mí.

martes, 20 de marzo de 2018

Velada jaspeada

Deja que mis manos rompan el fino cordón de aire
que se sostiene dulcemente entre mi piel y tu piel,
deja que las horas circulen con el aroma nocturno,
que nace de blancos puros tendidos sobre la mesa,
coronas santas, benditas del Amazonas respirando
y de una dicha formada de breves suspiros robados,
cena conmigo y deja que la luz de plata nos bañe,
comamos del silencio amoroso oculto en la mirada
mientras la brisa silba una melodía desnuda y fiel,
que las sombras se levanten y se marchen veloces,
líbrate de desengaños y descansa ya de tus males,
tócame, que esta noche no es una ilusión desvelada,
abrázame inocentemente ante la promesa jaspeada
y disfrutémonos la vida, sin saber si volverá mañana.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Adorarte

Todas las flores en el campo,
una mañana me hablan de ti,
con sus colores vivos
y sus suaves aromas,
entre arbustos espinosos
que protegen su belleza;
estas son las visiones que me vuelven hacia ti,
que me dan fuerza y mil motivos para adorarte.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Bañarse en el río

Es de noche, salgo de mi hogar
para penetrar en la espesura,
ahí donde los cuerpos silvestres
anidan y cazan imponiendo su ley;
camino hipnotizado por una sensualidad abrumadora,
me está llamando una calma total,
mis pasos son como bruscos despertares
sobre una tierra oculta en lo profundo,
senderos entretejidos a través de diversos pisos,
a través de húmedas plantas y exuberante follaje,
a través de ecos aullantes y miradas nocturnas;
todo está tan desnudo, tan llano y entero,
una promesa enterrada por una madre celosa y fiel,
un llanto siempre verde, aun sin yo poder entender
estoy abriéndome, están llevándome a algún lugar;
toda esta maleza azul, después verde, después blanca,
las estrellas fúlgidas, los árboles altos y frondosos,
toda esta oscuridad preciosa me ofrece su hermandad,
me hace sentir libre, protegido y acechado a la vez;
me detengo ante un río de zigzagueantes orillas
y despojándome de mi ropa entro al agua,
ella me cubre hasta la cintura, me abraza,
agua fresca de confortable temperatura,
apenas fría, avivando cada poro de mi piel,
como rejuveneciéndome, como adormeciéndome,
en la orilla se pueden ver los jaguares y las flores,
ya están esperándome,  entre las hojas y la luz,
todas estas flores amarillas, rojas, azules y moteadas
embellecen mi mirada y enternecen el aire con su perfume,
termina el llanto, ya estoy acercándome al despertar;
la brisa de la montaña acaricia la superficie del agua,
los rayos lunares reflejan en el fondo las piedras preciosas,
espinela que seduce con su brillo en todas direcciones,
y mi cuerpo se mueve al ritmo del empuje de la corriente;
este es un lugar donde dormir,
es un abismo completo y final,
me baño en el río y las flores se inclinan,
ojos verdes me miran y rugen con fuerza,
en un impacto celeste que rompe el cristal,
este es mi cuerpo, que se va con el río.