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domingo, 29 de diciembre de 2019

A mis padres, mis amores.

Tiene la palabra bien medida,
la fuerza de quien sabe ceder
y voz del faro que no se olvida.
Él es a quien yo amo con mí ser.

Tiene el pecho herido y el alma henchida
de tanto dar y tanto querer,
la mirada de armonía en mi vida.
Ella es a quien yo amo con mí ser.

lunes, 23 de diciembre de 2019

El fallo de una deidad

Se despertó con el tierno Julo entre sus brazos,
rosado capullo que florece cuando quiere,
y arropados por el suave aroma que confiere,
lo apretó contra su pecho al sentir los flechazos.

El primero para herirla, robar su mirada
y con intensa grana teñir su nieve piel,
el segundo para dejarla, apenas mojada
pero sedienta, a cambio de un río entregarle miel.

Una tercera flecha descansaba en la aljaba
preparada para ofrecer el último impacto,
tan solo el sonido de su voz cerraría el pacto
pero fue ahí cuando sintió que el dolor hartaba.

Se levantó, con un ligero camisón rosa
y avanzo hasta el borde de aquel edén conjurado,
¿soltar al infante o pedir con su voz de diosa?
y recibir la flecha de su amor anhelado.

viernes, 1 de febrero de 2019

Última misión

Te escribo para no sufrir más,
pretender que yo y mis letras
salimos de este desierto
sin borrarnos, sin heridas mortales
sobre el cuerpo de papel,
que cruzamos el océano
en una barca segura y bien diseñada,
navegando, no dormidos,
que viajamos por el país
de las máscaras de estrellas sin patria,
sin ser acusados de traición
y que llegamos a tus tiernos brazos
y nos miras con esos ojos de madre.

Ojalá que tu promesa siga viva
y no te hayas metido en asuntos
de esas personas imperdonables
con sus destrezas y habladurías,
te prohibí esos males en tu vida
porque no soportaría verte infeliz,
por favor dame el preciado consuelo
de saber que si me has escuchado.

Pronto tendré que salir de nuevo
hacia el terrible campo de batalla
y me han dicho que por gracia divina
esta será nuestra última misión.

Aguarda un poco más y volveré,
aún si se vuelve fría esta espera
te prometo que me verás llegar,
ligero, ya sin miedo y sin armas.