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martes, 22 de octubre de 2019

Espinela rosa

Soy jacinto rojo suave
cuando me oprimen sus labios,
vicio advierten ya los sabios,
de Afrodita el furor grave
con sus causas y su clave.
Espinela hecha pedazos
cuando me arrojo a sus brazos,
libre acepto sus encantos,
caramillo de mis llantos
y manzanas en capazos.

martes, 4 de junio de 2019

Ecos oníricos

Cada hombre persigue su señuelo,
un sueño envenenado de cielo
donde el escarabajo dorado
busca en la alfombra de su boca
para salvar el verso ignorado
y decidir donde lo coloca.

Estas palabras se vuelven ecos,
anidan detrás de la cabeza
hasta que dejan los ojos secos
y se mueve, la última piëza.

lunes, 18 de marzo de 2019

En su telaraña

Ella me mira desde arriba
con todas sus negras pupilas,
lento andar entre habitaciones
su cabeza péndula, hipnosis,
los gruesos vellos de su cuerpo
golpean con fuerza estas paredes,
se evapora y condenso huir
fulminante baja del vértice,
rozan sus labios temblorosos
tocan sus colmillos perlados,
padece tal vez hambre eterna
pero al momento de tomarme,
decide comer algo más
me guarda a mí para después,
me estremezco de terror
no sé cuándo me va a comer.

viernes, 8 de febrero de 2019

Arte divagante

Quizás, alguna vez, en un honesto y moderado estudio
hubo, una figura, una obra de arte que
si bien, ella se sabía genuinamente hermosa,
nadie, ni el autor cuyo nombre no interesa
y mucho menos ella, sabían a ciencia cierta lo que era,
si acaso una escultura venida de otro tiempo,
o una pintura cargada de simbolismos elevados,
una obra interactiva capaz de escuchar el pensamiento,
una partitura que ya muy pocos podrían reproducir,
o un poema sobre las hormigas y los granos de sal,
ahí ella, pretenciosa de todo, víctima de nadie,
tanto asombraba los sentidos pues
su cuerpo tenía una forma tal
que era indecible y prodigiosa,
si tenía comezón en la nuca se rascaba con los codos
y se mordía las pestañas cuando andaba aburrida
sus pies la cubrían del sol y la lluvia
y las flores de su cintura lloraban piedras
su risa contagiosa como una charla entre hienas y loros
y ese rostro que embona bien con todo nombre,
nadie tan hermosa como ella
nadie tan elaborada, permanente, original,
mística y profunda, magnífica,
alguna vez, en un honesto y moderado estudio, quizás.

jueves, 24 de enero de 2019

Néctar

Navajas finas
recorriendo tu cuerpo,
es lo prohibido.

Éxtasis libre
perfumando el aire
con algo mortal.

Colibríes van,
mueren sobre pétalos
antes o después.

Te hacen feliz
con su implacable sed,
están enfermos.

Amante dulce
tentación famélica,
éter dorado.

Recompensa es
si el azúcar queda
entre los dientes.

jueves, 17 de enero de 2019

Hermosura

En el penúltimo peldaño de la escalinata plateada,
asomándose hacia el sexto abismo bendito,
en el borde de la locura y la desesperación,
todos los mortales siempre quieren algo de mí.

Quiero bañarme en tu estanque durmiente,
espejo nocturno resplandeciente de mil estrellas,
donde las plantas marinas arrastran y ahogan
con sus largos dedos pantanosos de terciopelo,
donde el agua es bálsamo de lamentos mudos,
fecunda el pensamiento y arrebata intenciones.

Quiero enterrarme vivo en tu campo santo cubierto de lirios,
afilar con mis dientes las armas de las batallas perdidas,
esperar y surgir limpio con el descender de la aurora
que nace de tus ecos solares y tu cuerpo magnético.

Quiero guardar tu imagen en el relicario de mi alma
para contemplarte en mí hasta que acaben las horas,
quiero inhalar tu esencia mística al cubrirme con las sabanas
y levantarme con las voces olvidadas que te invocaron sobre mi piel.

Y cuando este a solas, a puerta cerrada,
pronunciaré tu nombre como si fuera mío,
con los ojos sedientos sobre el manuscrito,
respirando a través de las llamas danzantes de velas de miel,
temblando de espanto y orgullo cada vez que mi pluma toque el papel,
llenando mis sentidos con la inspiración universal de tu éter.

-¿Cuáles serán tus ofrendas?
Versos ahogados por el néctar en mis pulmones,
exhumados por los fantasmas de su amor.
-Sigue.
Confesiones indecibles encadenadas a mi cuerpo,
vanidades tendidas sobre la mesa que se funden como magma
-¿Y después?
Me ataré la muñeca con tus cabellos de ónix
para no ceder hasta haber terminado mí obra.

De nada me sirven tus cantos,
ni tus secretos o tus desvelos,
ningún valor en tu salvaje entrega,
nada puede complacerme a mí,
soy la hermosura que penetra los sentidos de la humanidad,
pertenezco a un orden superior de las cosas incomprensible.

Pero buscarme engrandece el espíritu,
ven, acércate y déjame alimentarte,
podrás saciarte con la belleza del universo
y si te es posible no te pierdas en mí,
no te desvanezcas en mi ensoñación
ya que jamás nadie despierta.

martes, 29 de mayo de 2018

Apnea

Subo por tu cuerpo de pólvora,
sin aliento, solo con mi ímpetu
que no se sofoca ni se detiene.

Subo por tu cuerpo de arenisca,
ya sin aire dentro mis pulmones,
resistiendo el colapso repentino.

Sin palabras ni diplomacia alguna,
solo gemidos, labios, deseo y alma.

Entrégame un lugar en tu abismo fugitivo
y devuélveme el aire antes de que muera.

martes, 6 de marzo de 2018

La respuesta de un hombre arrepentido

Al partir, solo una fue mi ambición,
poner en tus manos más que flores,
apartar de ti la niebla de incertidumbre,
mantener el calor de nuestro hogar,
apartarnos del hambre y la pobreza,
antes de sentir el frío desalmado,
tomarte en mis brazos y sostenerte
con el fulcro de mi esfuerzo amoroso,
ofrecer algo para calmar cada necesidad,
algo para tener algo por fin,
por eso marché en busca de mis  anhelos,
más lejos de lo que pude haber soñado,
corrí por la ciudad, entre salvaje ley
todo lo que quieras es tuyo, tómalo,
así, quise hacer mío el mundo
para entregártelo a ti,
pero me volví mundo
y me volví olvido y enemigo,
defendiendo causas que no eran mías,
me alimente de codicia y conmoción,
mientras el mundo devoraba mis intenciones
y me ofrecía cada vez más altura, más valor,
más vanidades que tú no querrías,
quisiera volver a sentirte en mí,
mujer, hoy escuche tu reclamo,
y al observar toda mi locura
entiendo que tu amor destruye las ilusiones,
que esta gloria solo dura un instante
 y que ya lo tengo todo a tu lado,
Oh amor, mi amor, amor de mi vida,
ya respondo a tu reclamo, ya vuelvo a ti.

martes, 12 de diciembre de 2017

El tiempo de la ausencia

Aquellas sábanas cálidas,
testigos de nuestro amor
que ofrecieron discreción,
hoy yacen sobre olvidos,
desesperando por nuestra piel,
agitando toda la necesidad,
cuerpos suplicantes de nuestros nombres,
voces de noches perdidas que no reconozco,
¿A dónde se fue el amanecer?
¿A dónde las caricias tuyas?
La lámpara con sus promesas de ayer,
hoy mismo, se ha quedado sin aceite,
te has llevado el verso precioso,
y me has dejado, la desolación.
¿Cómo ya no quieres mi sed?
Ni mi angustia, ni mi desvelo.
¿Cómo ya no quieres mis alas?
Si todo lo demás es encierro;
quizás estoy cegado por la luz,
y tu estas embebida en ilusión,
y juntos somos solo lo que pasa,
poco antes de perder la razón.

miércoles, 8 de junio de 2016

Déjame verte nena

Me consumo todas las distancias,
en la ciudad cautivan las miradas,
pero hoy tan solo busco tu rostro,
expectante de tu atisbo amoroso.

Yo lo sé, que me has oído hablar
de la fuerza que nos hace temblar,
he narrado nuestra historia,
ni siquiera estás y ya me has dejado
un nido, el miedo y la euforia,
un fruto y este corazón enamorado.

Esta es la música que siempre quise,
desiste así ahora, arriésgate y dime
que necesito para cautivar
tu imagen preciosa, calmar
esa sed y sacarte de tu realidad,
tomarte y llevarte a la eternidad.

martes, 7 de junio de 2016

Espinela roja

Yo canto y danzo
al ritmo de tu nombre,
partamos súbito,
no me importa dónde.

Este viento purifica
de la indiferencia,
desencantándome, de tus dones
saciándome, de lo que propones.

Así es como se siente,
fundamentalmente energizado,
como estar por siempre
por vez primera enamorado.

Y el alma toma forma,
asciende, brilla, flota,
más grande, fantástica, nítida, preciosa,
descúbreme aquella tierra misteriosa,
aquel lugar donde nos complementamos,
donde entregas tu alma en mis manos,
ahí, donde solo tú me puedes tocar
y tu nombre es mi nombre, para amar.

En tu piel me reconozco,
un sincero agradecimiento,
los tulipanes floreciendo
y la sonrisa de tu rostro.

Nunca se sabrá la causa,
la razón de la locura,
los orígenes de esta danza,
somos santa conjetura.