Mostrando las entradas con la etiqueta plantas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta plantas. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de marzo de 2020

Senescencia floral

Con fervor dio a su tiempo muy fecundo,
el Androceo de polen sus tercetos,
hoy mi cuerpo se encorva frente al mundo.

Recordar lo que estaba en la conciencia,
voz que nace del abismo iracundo,
madre que otorga su reminiscencia.

Corola, hoja y fruto flotan en el río,
saber que no es muerte mi senescencia,
otra floración brotará en el vacío.

Senescencia floral

miércoles, 22 de enero de 2020

Corona de Cristo (Euphorbia milii)

Cuán piadosa quien le nombra
con el alma en un crisol,
un misterio a media sombra,
un milagro a pleno sol.

Entre espinas nacen flores
rojo sangre en sus rosetas,
florescencia de dolores
para reyes y profetas.

Corona de Cristo (Euphorbia milii)

miércoles, 10 de julio de 2019

Simbiosis

Cara luna
lengua flor
árbol piel
luz razón.

Ante caer
sin sentir
tras correr
por morir.

Ya retórname
maldad duerme
corazón.

Ya despiértame
gracia juega
colibrí.

martes, 18 de junio de 2019

Reina por una noche

Ya viene la reina
tan solo una noche,
diente de citrina
de dorado broche.

Fiesta engalanada
su floración plena,
una luz callada
fugaz se desvena.

lunes, 25 de febrero de 2019

Pantano

Despertar en las aguas
donde los sapos duermen
y la conciencia espera,
gritar hasta desvanecerse.

Conteniendo la respiración
aferrarse a la tierra fría
salir de su turbio manto
en un instante de temor
ya que mi voz es doble
y ella nunca deja de hablar.

Esta planta es tu mano,
sus labios son guijarros,
tus piernas son lenguas de sal
y el polvo gris entre sus dedos
son pequeñas raíces rojas
trepando en nuestros ojos.

Si tus lágrimas pudieran brotar
a través del lodo y las algas
ya no estaríamos ahogados,
entonces ella dejaría de hablar.

Sientes como la pesadez terrible
de aquel limo reptante y verdoso
se acumula sobre tus hombros
obligándote a flotar
dejando escapar solo sus gritos
en burbujas de aire.

Las algas enloquecen como pirañas
rodeando tu cuerpo y envolviéndonos
tus piernas, sus brazos como troncos
una fuerza viva para aplastarlo todo.

Finalmente el monstruo emerge
levantándose del pantano
entre flores rosadas y espuma
te quedas en la superficie
escuchando la voz de tu amada
con una súplica exhausta
detén al monstruo, destrúyelo
y déjame callar felizmente.