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jueves, 18 de enero de 2018

Un sitio para nosotros

¡Qué sueño lúcido has traído a mí!
Las horas me alcanzan para adorarte,
la brisa adorna tu cuerpo
y me invita a las caricias,
cada vez que te mueves
resplandecen en el aire
finos cordones de cristal,
el sol abraza con su luz
los retoños del suelo,
y nos llama renovando la dicha;
algunos de mis cabellos
se quedan en tus manos,
lo mismo que mis versos
cuando me besas los labios;
tú me ofreces la inspiración,
el aire con su gesto amable
que lo suaviza todo,
la caricia firme que calma,
cura el dolor de mis muñecas
y los males de mis años;
yo te ofrezco el agua,
la palabra con su dulce atención,
el río que lleva en sí la fuerza
del amor que he jurado,
la voz que canta por ti,
para ti.

jueves, 4 de enero de 2018

Gracias

Por mi madre y por mi padre,
por mi hermano, por el amor
y por la familia,
por las mascotas, las plantas,
las flores y las aves,
por la comida y por el agua,
la sal, el calor y los aromas,
por el cansancio y por el sueño,
la desesperación y  por la calma,
por el tiempo y el ritmo,
por el río y por las nubes
las canciones y el bosque,
el polvo que flota,
las estrellas que viajan,
las estrellas que estallan,
la sangre recorriendo mi cuerpo,
la noche preciosa, el abismo,
las manzanas y las promesas,
por las voces que dan su consejo,
los acordes y las letras,
por las caricias, el aire
y por la poesía,
por los desvelos y lamentaciones,
las sonrisas y los besos
por el mar y por la tierra
por la niebla y las tormentas,
por los fracasos y las nuevas ideas
los malos tiempos y las buenas noticias
por el pan y por el vino,
por las piedras y las semillas,
la luz y la arena,
la amistad y los árboles,
las hojas secas y los zarcillos,
por la gente y sus tradiciones,
la amabilidad y el respeto,
la sinceridad y la inocencia,
las gracias y los dones,
por la humildad y por el perdón,
por el trabajo y por la luna,
el viento helado y los caminos,
por la lluvia y por el campo,
por el refugio, el deseo
y la inspiración,
la nieve, la larga espera y por el sol,
por el fuego y por la brisa,
por los recuerdos y por el frío
por la aurora y el atardecer,
el silencio y la fiebre,
los ecos y murmullos,
el llanto y el consuelo,
por la contemplación
y el sentimiento ante lo desconocido,
por los años, el pasto y la quietud,
por una ilusión y una pasión azuladas,
por todo lo espiritual,
por todo lo corporal
y por todo lo que aún ignoro,
gracias porque me amas.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Las formas de tu amor

Tu amor es un río de luz
que ilumina toda mi vida,
tu amor recorre mi cuerpo
con la gracia de las aves,
tu amor son los versos
que el viento trae a mí,
tu amor en la espuma del mar
que se queda en mis manos,
tu amor es un atardecer dorado
que pronuncia mi nombre
tu amor es un símbolo místico,
tu amor es el eco divino,
tu amor como un canto romántico,
tu amor es mi sueño y mi despertar.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Bañarse en el río

Es de noche, salgo de mi hogar
para penetrar en la espesura,
ahí donde los cuerpos silvestres
anidan y cazan imponiendo su ley;
camino hipnotizado por una sensualidad abrumadora,
me está llamando una calma total,
mis pasos son como bruscos despertares
sobre una tierra oculta en lo profundo,
senderos entretejidos a través de diversos pisos,
a través de húmedas plantas y exuberante follaje,
a través de ecos aullantes y miradas nocturnas;
todo está tan desnudo, tan llano y entero,
una promesa enterrada por una madre celosa y fiel,
un llanto siempre verde, aun sin yo poder entender
estoy abriéndome, están llevándome a algún lugar;
toda esta maleza azul, después verde, después blanca,
las estrellas fúlgidas, los árboles altos y frondosos,
toda esta oscuridad preciosa me ofrece su hermandad,
me hace sentir libre, protegido y acechado a la vez;
me detengo ante un río de zigzagueantes orillas
y despojándome de mi ropa entro al agua,
ella me cubre hasta la cintura, me abraza,
agua fresca de confortable temperatura,
apenas fría, avivando cada poro de mi piel,
como rejuveneciéndome, como adormeciéndome,
en la orilla se pueden ver los jaguares y las flores,
ya están esperándome,  entre las hojas y la luz,
todas estas flores amarillas, rojas, azules y moteadas
embellecen mi mirada y enternecen el aire con su perfume,
termina el llanto, ya estoy acercándome al despertar;
la brisa de la montaña acaricia la superficie del agua,
los rayos lunares reflejan en el fondo las piedras preciosas,
espinela que seduce con su brillo en todas direcciones,
y mi cuerpo se mueve al ritmo del empuje de la corriente;
este es un lugar donde dormir,
es un abismo completo y final,
me baño en el río y las flores se inclinan,
ojos verdes me miran y rugen con fuerza,
en un impacto celeste que rompe el cristal,
este es mi cuerpo, que se va con el río.

lunes, 30 de octubre de 2017

Cantos de la buena memoria

No todo era estéril y agonizante,
sesgado por lúgubres ángulos,
interminables horizontes de nada,
huesos cargados de gritos y llantos
ahogados en el polvo insaciable
que se cuelgan en la memoria,
voy a buscar en la bruma de mi alma
los días de antes, antes del viento mortal.

Hubo cuerpos de aguas cristalinas
que transitaban todos los senderos sin detenerse,
nutriendo cada hendidura y cada arteria,
atravesando cañadas, valles y montañas,
solían brotar una marea de formas y texturas,
hubo árboles y aves, poblaciones y tiempo alrededor,
había rayos solares que impactaban contra la superficie
y su luz bañaba los cuerpos brindándoles energía y calor.

Había flores inclinadas, flores dispersas,
flores sobre las piedras y sus versos,
piedras olvidadas cayendo al abismo,
piedras benditas de otros tiempos,
esas eran las cosas que tenían un valor,
esas eran las cosas que tenían un nombre.

No era esta la sombra vacía,
sé que había un amor, un calor, una caricia sensitiva,
no era mi voz un eco total,
sé que había una canción, un deseo, un ser humano en mí.

lunes, 30 de enero de 2017

El canto de un visitante

Un buen día aquel hombre vino a mi hogar y me dijo:
Existen en mí las voces de los incautos y de los sabios,
de los mendigos y de los zares,
hay en mí, manos justas y manos criminales,
pechos de madres, pies de esclavos y risas de niños,
me estremezco con el trinar del jilguero en la campiña,
las partículas que flotan y resplandecen en la sombra,
las comisuras de tus labios y las arrugas en tu piel,
todo hombre y toda esencia es un milagro,
puedo sentir con mis pies desnudos la grava y también la hierba,
puedo besar las flores, los árboles y también las piedras
y darme una forma con el amoroso viento de la mañana,
porque soy libre, he nacido puro, hermoso y verdadero,
no privo a otro ser de su libertad, pues aunque mi condición
no me despoja del mal ni del deseo, si me permite ver a través de ambos,
es así que por elección aparto toda naturaleza violenta y destructiva,
no hay en mí una cuestión que me lleve al mal,
estoy presente en el lago del alma,
yo tomo un camino sin aspirar ningún destino
porque todos los destinos son míos,
me pertenecen desde el momento en el que nací, libre,
libre de arrastrarme, trepar y sumergirme
en toda especie de mi comprensión y de mi ignorancia.