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miércoles, 8 de enero de 2020

Al pie de la montaña

Girasol de ojos ingenuos y hojas bellas,
pequeñita la boca de los mil mitos,
narración suave entre rayos y centellas
que arrulla el corazón y practica ritos.

sábado, 17 de agosto de 2019

Fervor a Nereida

Siento mi corazón partir el muro
frontera que divide fango y cima,
veo florecer raudas las grietas
y asomar la voz de diamante
cual zarcillo que desenreda
tu canto resuena y colabora,
tiempla la piedra y desmaya
no resiste más nuestra voluntad,
pronuncio un rito desconocido
tu nombre sobre mi nombre,
muero en la luz de tus ojos
y rebalso hecho en sombras
sobre el umbral de tu santuario
de forma semejante a la noche,
adentro tuyo, espuma mística
ahí desangran las almas,
donde la lluvia besa al mar
y las olas trituran los huesos.

jueves, 13 de junio de 2019

Bésame por favor

Dame un beso y yo te daré dos,
arroja el perfume de tus rosas
y todas mis noches luminosas
serán solamente para vos.

Suave embrujo de carmín
fervor del trino incesante
dulce estela de jazmín
alma pura de diamante.

Otórgame el discreto dulzor
preámbulo místico de luz,
por tu beso fiel adorador
por tu amor esclavo de esa luz.

domingo, 28 de abril de 2019

Cantos oníricos

La vista se perdió en el mar
sus sirenas lo han prometido,
letras que suben por la pared
para llegar a donde no hay piedad,
creo que aún hay alguien más
un mirlo común, la ilusión,
hacerme viento, árboles y luz
para descansar, sin saber más de mí.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Círculo de piedras

Recuerdo el terrible paso por la senda boscosa,
el sonido de secos pasos descuidados,
la ruptura de ramas y el estruendo de arbustos
protestando frente a testaruda juventud,
un valor ciego que se extiende en línea recta
buscando ríos que cruzar,
recuerdo la zona más profunda de sombras
mermando el entusiasmo
con silencios profundos cediendo ante ecos lejanos,
llevándome hasta los sitios nunca antes explorados
donde las piedras imperan sobre verde manta
dejando a algunas pocas hijas asomarse
para engañar la vista del agotado viajero,
pensando: “Aquí es apto para poder descansar”.
A pocos metros se alzaba una formación peculiar,
una invitación para interrumpir mi deseada pausa,
una guardia solemne de piedras
de no más de dos metros de alto,
protegiendo un terreno completamente estéril,
a excepción de un muñón robusto casi centrado,
parecía todo un círculo perfecto
y se despertaba en mí un temor
por tan natural belleza encontrada
pero mi atrevimiento me hizo entrar
y pude ver montones bien esparcidos
de tenues cenizas blancas y azuladas,
también pude ver símbolos muy desgastados
grabados en las piedras como letras antiguas,
ante todo esto se respiraba una frescura anormal,
una sensación serpenteante sobre el aire,
agradable pero que no era propia de este bosque,
pensaba en quedarme por un tiempo más,
hasta que escuche el ulular frío
que estremeció todo mi cuerpo,
la sorpresa no aturdió mi razón
pues busqué rápidamente la fuente
en las copas de los árboles vecinos,
cuando me di cuenta por fin
de que aquel sonido helado provenía de las piedras
a través de sus bocas de runa
que comenzaron a brillar en tonos azules y verdosos,
desafiando toda mi lógica y mi coraje
con una escena fuera de este mundo,
sin entender lo que ocurría ante mis ojos
deje atrás aquella entereza
y salí corriendo con espanto,
como pude volví al camino que conocía
para salir del bosque
cargado de un asombro mudo y miedo,
ese día sentí algo
que solo puedo describir como una energía antigua,
es algo que habita el bosque y proviene de otro lugar.

martes, 18 de septiembre de 2018

Desenlace

Que placer reposa en la luz más fuerte,
que terror se asoma curioso y culpable,
al perdernos en el sobresueño del amor,
hacemos un acuerdo místico,
para vivir en el preolvido de nombres,
atándonos a la inagotable sed,
para llenarnos los ojos de cielo y estrellas
y la boca de perfumes y de fuego aural,
adentro, las almas se retransforman,
se dejan tocar en su alquimia,
en los ríos y los valles, los senderos olvidados,
las sombras y sus calles, los edificios suspendidos,
adentro, nadie duerme, la piel espera,
el llamado perpetuo de la montaña,
promesas devorándose sin dolor,
escapando como ángeles profetas,
que deseo nos hace añorar esa mirada,
para volvernos cosas y algunos personas,
que necesidad nos gobierna hasta morir,
baila y canta, hasta fundirnos en ámbar.

lunes, 5 de febrero de 2018

Escape del ánima

Una celda que agrieta mis alas,
apartándome de todo y de mí;
la luz azulada que me reclama,
hoy es más intensa que ayer,
hay un sendero oculto,
hay un sendero seguro
a través de la cúpula.

La cúpula
La cúpula

jueves, 1 de febrero de 2018

Sin palabras

Te ves tan hermosa mi amor,
con esa luz que bordea mis pestañas,
formando auras cristalinas
que surgen desde tus rizos
y cubren tu rostro angelical,
te miro y mi voz se adormece,
no queda nada que decir mi amor,
se encuentran nuestros labios.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Las formas de tu amor

Tu amor es un río de luz
que ilumina toda mi vida,
tu amor recorre mi cuerpo
con la gracia de las aves,
tu amor son los versos
que el viento trae a mí,
tu amor en la espuma del mar
que se queda en mis manos,
tu amor es un atardecer dorado
que pronuncia mi nombre
tu amor es un símbolo místico,
tu amor es el eco divino,
tu amor como un canto romántico,
tu amor es mi sueño y mi despertar.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Divino presagio

Me doy cuenta,
cuando el viento enfurece y
avanza golpeando las hojas
que arrebata del suelo,
anunciando un deseo inmortal
que no se alcanza.

Me doy cuenta,
cuando las grietas se mueven
separando los senderos
de amigos y amantes,
todo cambia transparente
y no puede volver jamás.

Me doy cuenta,
cuando el frío congela mis
orejas y me  llama sin sonidos
al lugar donde todos van,
presagiando algún tiempo
donde todo se olvida.

Me doy cuenta,
cuando el corazón sobresalta
fuera de este mundo,
dividido en un porqué,
palpita fuerte y duda de todo
hasta calmarse dulcemente.

Me doy cuenta,
cuando pasen todas las horas
y no queden más poemas,
solo tú vendrás hacia mi
para hacer juntos un camino
rumbo a la luz, mi amor.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Bañarse en el río

Es de noche, salgo de mi hogar
para penetrar en la espesura,
ahí donde los cuerpos silvestres
anidan y cazan imponiendo su ley;
camino hipnotizado por una sensualidad abrumadora,
me está llamando una calma total,
mis pasos son como bruscos despertares
sobre una tierra oculta en lo profundo,
senderos entretejidos a través de diversos pisos,
a través de húmedas plantas y exuberante follaje,
a través de ecos aullantes y miradas nocturnas;
todo está tan desnudo, tan llano y entero,
una promesa enterrada por una madre celosa y fiel,
un llanto siempre verde, aun sin yo poder entender
estoy abriéndome, están llevándome a algún lugar;
toda esta maleza azul, después verde, después blanca,
las estrellas fúlgidas, los árboles altos y frondosos,
toda esta oscuridad preciosa me ofrece su hermandad,
me hace sentir libre, protegido y acechado a la vez;
me detengo ante un río de zigzagueantes orillas
y despojándome de mi ropa entro al agua,
ella me cubre hasta la cintura, me abraza,
agua fresca de confortable temperatura,
apenas fría, avivando cada poro de mi piel,
como rejuveneciéndome, como adormeciéndome,
en la orilla se pueden ver los jaguares y las flores,
ya están esperándome,  entre las hojas y la luz,
todas estas flores amarillas, rojas, azules y moteadas
embellecen mi mirada y enternecen el aire con su perfume,
termina el llanto, ya estoy acercándome al despertar;
la brisa de la montaña acaricia la superficie del agua,
los rayos lunares reflejan en el fondo las piedras preciosas,
espinela que seduce con su brillo en todas direcciones,
y mi cuerpo se mueve al ritmo del empuje de la corriente;
este es un lugar donde dormir,
es un abismo completo y final,
me baño en el río y las flores se inclinan,
ojos verdes me miran y rugen con fuerza,
en un impacto celeste que rompe el cristal,
este es mi cuerpo, que se va con el río.

domingo, 29 de octubre de 2017

Sentado en la penumbra

Versión haciendo uso de la intertextualidad (versos de José García Nieto)

Yo mismo soy mi mismo abismo;
mi misma angustia me conforta.
Que alguien advierta mi llanto,
que alguien se vuelva hacia mí.
Yo mismo soy mi mismo frío;
mi misma soledad me abriga.
Que alguien pronuncie mi nombre,
que alguien se entere de mi alma.
Que sepan que yo sigo aquí,
que late en mí, aún late en mí.


Versión sin intertextualidad(original)

Yo mismo soy mi mismo abismo;
mi misma angustia me conforta.
Que alguien advierta mi llanto,
que alguien se vuelva hacia mí.
Yo mismo soy mi mismo tiempo;
mi misma espera me mantiene.
Que alguien pronuncie mi nombre,
que alguien se entere de mi alma.
Que sepan que yo sigo aquí,
que late en mí, aún late en mí.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Diálogos

Habrás escuchado la risa contagiosa,
fruto de una alegría sincera
que transporta a la tierna infancia.
Habrás sentido aquel abrazo cálido,
nacido de una fiel amistad
que resistió las horas y sus traiciones.
También habrás apreciado alguna vez,
las esperanzas y sus desilusiones
haciendo eco en las cuevas
donde ya no queda nadie más.
Háblame de la soledad y sus formas,
háblame de la dicha y sus nombres.
¿Tenemos los mismos privilegios aquí?
Dime si has sentido su pesada mano,
si acaso escuchaste su amorosa voz
y ¿cuál es el orden natural de estas cosas?
Quedar sordo al estruendo del fracaso
y refugiarse en el silencio indiferente,
espejos plateados con rostros ajenos,
cuerpos inaccesibles meciéndose
y piernas sin ansiedad.
La inesperada mirada afectuosa
que penetra y dilata el corazón,
descansar en sábanas limpias,
componer cantos en su nombre
y vivir dulcemente convencido.
Enamorar y enamorarse para crecer,
entregarse hasta perder la razón
y vivir sediento de su manantial.
Contemplar la esperanza y la vida
con unos ojos que no son tuyos.
Flotar y desaparecer en la nostalgia
esperando los últimos epigramas
aquellos versos antiguos y ocultos,
versos de ira, desdén y pasión,
olores, sabores, imágenes y virtudes
que satisfacen cualquier placer.
Inútilmente repetir labores
hasta comprender y cambiar,
de los sepulcros regresar
con o sin un consuelo
y dar lugar a los recuerdos,
sentirse seguro y comprendido
dejando lágrimas sobre su piel.
Pretender que se puede
contener la ira del mar
con todas sus glorias
y sus dolores por vivir.
Entonces dime, sombra de mí
si esto es razonable…
Si el corazón merece sufrir.

jueves, 10 de agosto de 2017

Es imposible

Es un dolor ardiente
que estremece los huesos
y se roba las fuerzas,
que corre violento desde
el estómago hasta la boca,
mi cuerpo distingue su peso sobre la tierra
y mi alma flota libre sobre recuerdos.
¿A dónde se fue la calma?
Está fuera de mí.
Su rostro destella en mis ojos cada vez que parpadeo
y su nombre se queda en mis labios sin poder pronunciarlo,
todos los asuntos se desvanecen
dejando polvo en el suelo,
todo lo que veo se desenfoca y se aleja,
y cada respirar es una oración
que oprime y lastima el corazón.
Hay un signo por encima de mí,
esta es la certeza de mi esperanza,
el testimonio fiel de su promesa.
¿Por qué pues, estoy llorando?
Yo, que conozco la verdad y la vida,
Sé también, que es imposible ignorar este dolor.

domingo, 23 de abril de 2017

Lux In Tenebris

¿Dónde estoy?
Me han tomado y me han puesto en soledad,
me han tomado y me han puesto en tinieblas,
estoy sediento y cansado,
tengo frío y mis ojos se apagan,
no sé si podré seguir así,
me han despojado de todo lo mío,
solo conservo en mis manos un cirio
y los nombres de mi amor,
obsequios de los días de vida.

Sin darme cuenta
se ha encendido mi cirio,
el fuego me da calor y aviva mis ojos,
acaricia mis manos y mi alma,
puedo volver a percibir mi rostro,
ahora, ya no estoy solo.

De pronto, surge un viento terrible
que amenaza con arrebatarme la luz,
tengo que mantenerla viva,
la cubro con mis manos,
como un padre que sufre protegiendo a su hijo
o un hombre que se aferra a su existencia,
en sus últimos momentos de lucidez.

Cuando el viento golpea la flama
dejándola al borde de la muerte,
ella baila y resurge con ímpetu,
tan solo para volver a ser golpeada,
nunca antes había sufrido así
y siento que las horas pasan.

Esta llama es como mi vida,
tan frágil que quiere apagarse,
tan potente que quiere trascender,
ahora todo está en calma,
el viento ha detenido su fuerza
dando tregua a mi dolor.

No puedo apartar la mirada
¿Qué hay en el danzar de la llama?
¿Qué hay al contemplar esta soledad?
Es un misterio que hipnotiza,
veo mil sombras
que corren entre mis manos,
veo la vida y veo la muerte
y cuando llega el final de esta hora,
cuando penetro al fin en esta meditación,
te veo a ti, triunfante
y me deslumbras con tu gloria.

Esta es la noche,
la noche que prometiste,
cúbreme en tu luz
como un manto,
ya no tengo sed
y tampoco estoy cansado,
porque esta es la luz,
esta es la paz y el bien.

jueves, 13 de abril de 2017

Cuerpos silvestres

No me encontrarán
con sus gestos falsos,
me refugiaré
en las voces y en los astros
de la inconsolable noche,
noche de tristes poemas.

No me adornarán
con sus prendas de barro,
yo me fundiré
en las piedras y los llantos
de mi hermana tierra,
tierra de cantos andantes.

No me atarán
a la sombra de un arma,
mientras sus ojos brillen
sus pies me guíen
yo estaré libre,
libre de ensueños y vanidades.

Y me mirarán
entre los cuerpos silvestres,
me renovaré
y cada acto desde ahora
será un acto de amor,
amor al hombre y a la vida.

lunes, 27 de marzo de 2017

Ágata azul

Llegará un momento en este mundo,
cuando las flores danzantes de los campos,
olvidadas, muertas ya en lo profundo,
permanezcan en torpes retumbos mudos
de la mujer y el hombre desvanecido,
dolientes afligidos de romanticismo,
aquellas montañas antes majestuosas,
no albergarán más pasiones vigorosas,
aquellos glaciares, signo de ancestral letargo,
quedará todo reducido a lágrimas de espanto
y aún en ese tiempo mi alma brillará
con un resplandor sutil y cálido
y aún con todo este pesar árido,
entre los latidos de mis versos nacerá,
la forma y color de nuestro beso,
el más íntimo y verdadero rezo,
ahora sé cuál será para mí la última noche,
aquella será la última estela de mi resplandor,
se extinguirá cuando te olvides mi nombre,
pues ya no podré seguir viviendo sin tu amor.

domingo, 10 de julio de 2016

Hoy

La noche adorno cada estrella con tu nombre,
el amanecer espera una palabra que provenga de ti,
tu imagen flota en la atmósfera, solamente aquí
y ya no hay ninguna otra luz que me asombre.

Me dejas indefenso
pues pierdo la razón,
extático suspenso,
sublime infatuación.

No puedo soportar,
me consume, esta distancia
y no quiero olvidar,
ahora prevalece, tu fragancia.

Si no te canto lo que siento
podría morir este momento,
te busco como el viento,
que mueve las hojas
sin saber a dónde va,
que cuenta las horas
para volverte a tocar.

Mis ojos cubiertos por tus dedos,
las letras brotan de tus cabellos
y la voluntad de dar
por fin suena, real.

martes, 5 de julio de 2016

Las hojas caen al amanecer

Hipnotizados por un río que transporta, el deseo
te mueve así con tanta intensidad,
reposamos bajo un árbol que
con su llanto nos hace una plegaria.

Esa voz que canta, en la oscuridad
y tu corazón sangrando, bajo el agua,
tú me llamas, pues mi manantial calmara tu sed,
buscando, a gatas, la seguridad de tus brazos.

Si, este fruto embruja, los sentidos,
pero la canción que cantas, mata mi cansancio,
me sumerge en tu paraíso eterno,
cuando alimentas mis horas con tus ojos
ya no sé si es de día,
ya no sé si hay pasado.

Me desviste el alma esa mirada,
cuando la luna se filtra por tus labios,
hace su camino en este lugar,
recorre tu cuerpo de seda,
despacio, te hace musitar maravillas
que jamás había escuchado.

Me hechiza el perfume en tu cabello,
mientras te mueves al ritmo de nuestro silencio
como si esta fuera la última hora,
cuántas veces soñaste, este momento, ni tú lo sabes nena.

Mujer, yo te amo con las manos
y te bendigo con la palabra,
mujer, esta noche te cobijo con el alma
y te entrego cada instante.

Ardemos, en preciosa calma,
desaparecemos, en secreto,
mientras las luces de ámbar, flotan
y las hojas caen, al amanecer.

Abandonamos esta tierra
a través, de un ángulo eterno
y ya no sé volver,
ya no quiero, volver.