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sábado, 17 de agosto de 2019

Fervor a Nereida

Siento mi corazón partir el muro
frontera que divide fango y cima,
veo florecer raudas las grietas
y asomar la voz de diamante
cual zarcillo que desenreda
tu canto resuena y colabora,
tiempla la piedra y desmaya
no resiste más nuestra voluntad,
pronuncio un rito desconocido
tu nombre sobre mi nombre,
muero en la luz de tus ojos
y rebalso hecho en sombras
sobre el umbral de tu santuario
de forma semejante a la noche,
adentro tuyo, espuma mística
ahí desangran las almas,
donde la lluvia besa al mar
y las olas trituran los huesos.

domingo, 28 de abril de 2019

Cantos oníricos

La vista se perdió en el mar
sus sirenas lo han prometido,
letras que suben por la pared
para llegar a donde no hay piedad,
creo que aún hay alguien más
un mirlo común, la ilusión,
hacerme viento, árboles y luz
para descansar, sin saber más de mí.

viernes, 15 de junio de 2018

El naufragio del capitán Niall

Sentado entre rumores cotidianos,
una marea insospechada se asoma,
de repente, los rumores se vuelven neblina,
dejándome una nube gris en los ojos.
Para no dejar de sentirme presente,
me enfoco en un punto visible,
algo que pueda flotar intacto
y mantener mis luces encendidas.

Todo pareciera estar a punto de caerse
pero mantengo la mirada fija
y me decido confiado a levantarme,
hasta que ese punto perfora la superficie,
confundiendo mis sentidos,
como un agujero en la arena,
se empieza a comer sus periferias,
enfoco un nuevo punto a la distancia,
todo vuelve a su lugar, estoy a salvo,
ya puedo ponerme de pie y avanzar,
mis piernas se mueven con dificultad,
como resistiéndose a mi mente.

Mientras me muevo debo escoger otro objetivo,
no le toma mucho tiempo devorar lo que miro,
tres pasos y mi horizonte empieza a perderse,
creo que si miro por mucho tiempo,
desapareceré también,
por eso debo seguir adelante,
debo mantener las piezas juntas,
los ojos abiertos y las piernas firmes.
Doy un paso más, sin sentido, a destiempo,
la madera bajo mis pies ya no es confiable,
todo gira a mi alrededor, me falta el aliento,
mis rodillas tiemblan y mis ojos se cierran.

Mis manos buscan las sogas,
pero alguien se las ha llevado,
¿Qué es lo que me está pasando?
estoy a la deriva y no puedo pelear,
mi boca deja salir sirenas mudas,
espero que ellas se puedan salvar,
un paso más, un objetivo nuevo,
pero cada movimiento se entorpece
y cada imagen se desenfoca,
ahora mi nave comienza a hundirse,
si cierro los ojos todos se ahogarán,
pero ya no tengo fuerzas.

Caigo sobre mis rodillas,
con el mar en los ojos
y su estruendo en mis oídos,
¿Qué es lo que quieres de mí?
solo es una bestia, un capricho,
un castigo por desafiar su poder,
ya no puedo resistirme más,
al final, me entrego al sueño.

jueves, 24 de mayo de 2018

Mírame, eres tú

Mueren guerreros,
ígneos ideales
son sepultados.

Ínfimos pasos
sobre incertidumbre,
que hoy nos guían.

Runas mágicas
ofrecen su protección,
algún consuelo.

Ante las puertas,
que nunca se levantan,
no te detienes.

Mar indomable
repleto de sirenas,
las musas muertas.

Ecos disueltos
aferrándose a ti,
solo tú los ves.


Esta, tu barca,
navega en tinieblas,
tan vulnerable.

Respóndeme ya
¿Qué esperas encontrar?
El mar es llanto.

Estas perdida,
ya no hay rastros de ti
ni en el aire.

Solo una luz,
un amante ajeno,
un faro vivo.


También puedes ver,
como mis manos flotan
en el pasado.

Último viaje,
las voces corpóreas
te acompañan.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

El canto de la sirena

Te anuncias siempre con el atardecer,
bañando cada uno de mis sentidos,
como las olas que besan el espíritu de la playa,
tocas la arena con tu piel de alabastro
y acaricias mi cuerpo con tus labios de coral,
esta es la brisa que sostiene mi dulce obsesión,
tu voz resuena dentro de ecos armoniosos,
me sumerjo en este canto
hasta que estalla en mi pecho
con la presión submarina,
todo se queda en tus manos,
ya ha terminado tu anunciación
y mientras te alejas le ruego
al mar que me lleve hacia ti.