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sábado, 24 de octubre de 2020

The Noble Headless Man

Beware, be cautious and be aware
For this is the night of shadows
Of beastly creatures and hideous ghouls,
But I warn you about the noble one
The one who ghostly walks and talks
The dreadful gentleman, the headless man,
For you he brings no grace
But only fear and despair.
When you feel the shivers down your spine
And the struggle with the tickling on your thighs,
You know he is right behind
And he will ask you kind:
«Oh young dear, have you seen my skull?»
And you must not run, for it could be the worst
Be brave and then turn and kindly you respond:
«No Sir, where did you leave your skull?
- Well my dear I think is right above your neck.
- Pardon me Sir, believe that I do not,
For this simple skull above my neck
With me has been for just few years,
But you oh Sir, what a noble figure appears
Your skull must be ancient and magnificent.
- Oh young dear, so right you are
You just have save me from an incident
I was about to cut your head out,
Now I shall continue with my search
Be safe young dear and have good night.»
Only this way you can survive
But stay alert cause as I said
He’s not the only one around
And many others could be right behind your back.
Do not forget my words young dear and please try to stay alive,
And remember only unnatural beings can talk without their heads.

lunes, 24 de junio de 2019

Quisiera componer un bello soneto

Quisiera componer un bello soneto,                   
un diamante debidamente pulido                          
así con el primer cuarteto construido                    
acariciar un cuarto verso completo.                      

Rogaría a las palabras por su secreto,                 
el de la sexta sílaba y su sentido                         
sería aquel un segundo cuarteto unido                
donde por fin termina el octavo reto.                  

Quisiera comprender su belleza y armonía,         
sentir ese primer terceto vibrante
en el canto del mirlo sobre zona umbría.             

Mi deseo se traduce en un simple instante,           
alimentar mï alma al escribir poesía                      
y gozar del terceto aún agonizante.           


Inspirado en "Un soneto me manda hacer Violante" de Lope de Vega.   

martes, 4 de junio de 2019

Ecos oníricos

Cada hombre persigue su señuelo,
un sueño envenenado de cielo
donde el escarabajo dorado
busca en la alfombra de su boca
para salvar el verso ignorado
y decidir donde lo coloca.

Estas palabras se vuelven ecos,
anidan detrás de la cabeza
hasta que dejan los ojos secos
y se mueve, la última piëza.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Bienvenida

Dos patas que arañan la puerta de la entrada
cuando sus finos sentidos perciben la llegada,
un paso más y estalla la eufórica bienvenida
otra pequeña razón que da sentido a la vida.

viernes, 10 de mayo de 2019

jueves, 9 de mayo de 2019

Anochecer

Sostuve su mirada cuando se callaron las luces
y nuestros ojos se encendieron en la oscuridad
ella dejó sobre mis labios dos duraznos dulces
yo escribí su nombre en un verso para la eternidad.

lunes, 15 de abril de 2019

El deseo de los amantes

Alma mía, cada vez pesa más este corazón,
habrá lechos que exhalen sin consuelo
frente a los hondos abismos del dolor
y las inmensurables alas del tiempo.

Habrá senderos que amenacen la vida
con estrechas e inclinadas pendientes
sepultadas por el resplandor de la nieve.
¡Brumas y lluvias que entorpecen los sentidos!

Seamos nosotros como grandes antorchas encendidas
cuya luz conduce a la estancia segura
y su calor otorga el consuelo amoroso
que ningún viento podrá jamás extinguir.

Seamos como dos partes de un solo verso
escrito bajo el crepúsculo azul y dorado
que un ángel habrá de venir a anunciar,
¡Sea nuestro este deseo ardiente de infinito!

viernes, 22 de marzo de 2019

Visita inesperada

Recuerdo bien, llegó a mediados de marzo,
poco después de cuando nacen las flores,
se presentó tan inadvertido hallazgo
que gratuitamente me otorgó sus dones.

Primero baje y él abrió sus negros ojos,
me miró con su compasión formidable,
después sostuvo y curo mis versos rotos,
por primera vez no me sentí indeseable.

Nos quedamos por largo tiempo trinando,
bebiendo aromas y besando las sombras,
pero al escuchar que lo estaban llamando
nos despedimos con alegrías más ondas.