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viernes, 10 de mayo de 2019

domingo, 28 de abril de 2019

Cantos oníricos

La vista se perdió en el mar
sus sirenas lo han prometido,
letras que suben por la pared
para llegar a donde no hay piedad,
creo que aún hay alguien más
un mirlo común, la ilusión,
hacerme viento, árboles y luz
para descansar, sin saber más de mí.

viernes, 22 de marzo de 2019

Visita inesperada

Recuerdo bien, llegó a mediados de marzo,
poco después de cuando nacen las flores,
se presentó tan inadvertido hallazgo
que gratuitamente me otorgó sus dones.

Primero baje y él abrió sus negros ojos,
me miró con su compasión formidable,
después sostuvo y curo mis versos rotos,
por primera vez no me sentí indeseable.

Nos quedamos por largo tiempo trinando,
bebiendo aromas y besando las sombras,
pero al escuchar que lo estaban llamando
nos despedimos con alegrías más ondas.

jueves, 21 de marzo de 2019

El poeta

El poeta despierta, se levanta de su cama
arrastrando una perpetua ensoñación
y su sonrisa está hecha de una amalgama
entre amabilidad, picardía y obsesión.

El poeta camina a la cocina y desayuna
sale de casa y se pierde sin pena alguna,
el poeta se estira y levanta las manos
piensa y actúa de acuerdo a sus años.

Cambia de cuerpo y de tiempo
así conforme a su necesidad,
 siembra el anhelo y el miedo
en un acto propio de caridad.

El poeta canta las verdades dichas y no dichas
doma a las fieras como letras vivas y no vivas,
cuando escribe no come, no duerme
se ahoga en un verso que no florece.

El poeta no decide
tan solo danza,
cuando no escribe
el poeta trabaja.

Maneja taxis y diseña edificios
atiende llamadas y viaja a sitios,
todo se acumula sobre sus manos
dudas e hipótesis salen de sus labios.

El poeta respira, bebe, desaparece
hormigas marchando en las paredes,
el poeta vive, sufre, goza y muere
igual que cualquiera de estos seres.

El poeta nace y está inclinado a fracasar
ignora la forma en que su voz perdura,
condenado a contemplar la hermosura
cargando un corazón que quiere estallar.

Charla de flores y de huesos
mastica piedras y promesas,
recuerda amantes y muertos
apila balas y sospechas.

El poeta no puede callar
cuando la musa toca su alma,
como a las tres de la mañana
el poeta debe contestar.

Sueña que se le caen los dientes
escucha a las aves con atención,
reúne ideas y ocasiona accidentes
limpia el patio con determinación.

El poeta desnuda su existencia
a través de libros, paredes, servilletas,
una forma invisible de materia
el poeta es eterno mientras tú lo leas.

lunes, 18 de febrero de 2019

Temor

Con el aleteo de las aves
se despierta en mi pecho
un temor inmenso y dorado,
como el atardecer del caminante
que ha hecho su andar firme
en busca de un campo fresco
donde el perfume de tulipanes
le renueve esa promesa sincera
que este mundo arrebata
con horribles habladurías.
Este temor me llena,
es un fuego azulado que corre
incendiando el estómago,
sofocando los pulmones,
bañando el rostro con sus flores
y llevándome muy lejos sin partir,
a donde la promesa se cumple
y el temor que invoco las fuerzas
para alcanzar la dicha desaparece
en un acto que me consagra a tu vida
porque no soporto la mía sin ti.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Círculo de piedras

Recuerdo el terrible paso por la senda boscosa,
el sonido de secos pasos descuidados,
la ruptura de ramas y el estruendo de arbustos
protestando frente a testaruda juventud,
un valor ciego que se extiende en línea recta
buscando ríos que cruzar,
recuerdo la zona más profunda de sombras
mermando el entusiasmo
con silencios profundos cediendo ante ecos lejanos,
llevándome hasta los sitios nunca antes explorados
donde las piedras imperan sobre verde manta
dejando a algunas pocas hijas asomarse
para engañar la vista del agotado viajero,
pensando: “Aquí es apto para poder descansar”.
A pocos metros se alzaba una formación peculiar,
una invitación para interrumpir mi deseada pausa,
una guardia solemne de piedras
de no más de dos metros de alto,
protegiendo un terreno completamente estéril,
a excepción de un muñón robusto casi centrado,
parecía todo un círculo perfecto
y se despertaba en mí un temor
por tan natural belleza encontrada
pero mi atrevimiento me hizo entrar
y pude ver montones bien esparcidos
de tenues cenizas blancas y azuladas,
también pude ver símbolos muy desgastados
grabados en las piedras como letras antiguas,
ante todo esto se respiraba una frescura anormal,
una sensación serpenteante sobre el aire,
agradable pero que no era propia de este bosque,
pensaba en quedarme por un tiempo más,
hasta que escuche el ulular frío
que estremeció todo mi cuerpo,
la sorpresa no aturdió mi razón
pues busqué rápidamente la fuente
en las copas de los árboles vecinos,
cuando me di cuenta por fin
de que aquel sonido helado provenía de las piedras
a través de sus bocas de runa
que comenzaron a brillar en tonos azules y verdosos,
desafiando toda mi lógica y mi coraje
con una escena fuera de este mundo,
sin entender lo que ocurría ante mis ojos
deje atrás aquella entereza
y salí corriendo con espanto,
como pude volví al camino que conocía
para salir del bosque
cargado de un asombro mudo y miedo,
ese día sentí algo
que solo puedo describir como una energía antigua,
es algo que habita el bosque y proviene de otro lugar.

jueves, 24 de enero de 2019

Néctar

Navajas finas
recorriendo tu cuerpo,
es lo prohibido.

Éxtasis libre
perfumando el aire
con algo mortal.

Colibríes van,
mueren sobre pétalos
antes o después.

Te hacen feliz
con su implacable sed,
están enfermos.

Amante dulce
tentación famélica,
éter dorado.

Recompensa es
si el azúcar queda
entre los dientes.

lunes, 14 de enero de 2019

Al sur de la nada

Me tocan puntas frías invisibles
sin prisa y sin pausas,
es viento ligero que me arrastra
aunque yo no quiera ir,
pensé que buscaba un puerto, un campo
o una hacienda
pero la verdad es que no quiero nada,
nada que me ate.

Yo quiero seguir vivo, tan solo camino
pero no sé quién me lleva y desconfió
si soy yo o será otro el que camina.

Si las puntas frías del viento son dedos
juntando las cosas que son suyas
extraviadas por algún descuido.

Entre mariposas blancas y las hojas cafés,
por aquí cerca se escuchan rugir los pájaros
mientras me alejan más.

Hacia el sur de nada, calle abajo
ahí es donde cantan los fantasmas.

Sus palabras como rostros míos
que soñé a través de calles despiertas.

Me colocan en el centro de nada
cantándome  las vidas dichas por la historia.

Cesa el viento, ahora sé qué dirección tomar.

martes, 27 de noviembre de 2018

Armonía matutina

Amor, amor de mi vida,
hoy te canta la mañana
con la armonía de las aves,
por encima de las angustias
y los rumores de este mundo,
y ese trinar dulce lleva para ti
mis deseos más amorosos,
una mañana de paz y de bien.

martes, 16 de octubre de 2018

25 años

Mi corazón se alegra, estoy en paz,
ya no ignoro las horas y sus males,
que entran y salen de mi habitación
con sus pasos lentos y estridentes.

Porque ahora hago todo cuanto quiero,
porque no me he limitado
para transformar mis palabras de amor,
de miedo, de odio y dolor,
en un acto incorruptible de mi persona,
sin imponerme sobre los demás,
porque no he renunciado a expresarme
y no he olvidado mis promesas.

Hago realidad mis anhelos con mi esfuerzo,
escribo y respiro como una sola necesidad,
sigo disfrutando al contemplar las aves
y escucho la poesía anónima,
que corta furiosa el aire en las calles,
contenida durante ocho horas diarias,
danzando en las azoteas de los edificios,
muriendo sobre el césped y lodo de días lluviosos.

Soy el hombre que quiero ser, hoy,
conservo todos mis errores como cuentos preciosos
y me enorgullezco de mis logros y virtudes juveniles,
mi corazón se alegra, estoy en paz.

Crecer y conocerme es la simple dicha que envuelve mi alma.

viernes, 1 de junio de 2018

Me han dejado sin gardenias

Estas aquí, ilusión encantadora
una vez más, amante inexperto,
mírame bien, no te confundas,
ya han tomado mis gardenias,
aquellas ruines aves lisonjeras,
aquellos los días de mi ceguera.

Tus manos, son preciosas,
las mías están manchadas
y tu pecho resplandece vigoroso,
el mío se resquebraja cual cristal,
pero no te engañes, no soy débil,
pues ya lo veo todo con claridad.

No quiero tu lástima
ni mucho menos tu afecto,
pues no tiene sentido.

No te atrevas a sufrir por mí
o a involucrarte,
lo siento, ya no tengo remedio.

No quiero sus horas prestadas
ni promesas ahogadas en polen,
me quedo en mi luz y mi sombra.

Ya no quiero ver su lucha cruel,
ya no me interesan sus flores,
me han dejado sin gardenias.

viernes, 25 de mayo de 2018

Estrelicia

Esta plegaria
brota desde mi pecho,
como zarcillos.

Subo despacio,
besando las paredes
entre tu cuerpo.

Toma mis alas,
vengo a entregarme,
anhelo mortal.

Recuerdo días,
vida inconsecuente,
ninguna piedad.

Esto es carne,
es polen de granate,
alma naranja.

Luces perladas,
estela de tus pasos
sobre el jardín.

Incierto final,
que surge inocente
desde el cenit.

Cada ilusión
lleva en si tu nombre,
un néctar azul.

Imagen pura,
no se hará marchita,
con nuestro amor.

Aquí mis manos,
no te dejarán morir,
flor paraíso.

jueves, 26 de abril de 2018

Un sitio al despertar

Ahora voy a entrar para perderme
en el deseo que devora los miedos,
dejando huellas de perfume
sobre nuestra piel expuesta,
ahora voy en un acto indefenso
a donde no hay movimiento,
solamente una calma mortal
que se entretiene brillando,
si es que se agitan las aves
será por la brisa que nace
cuando pronuncio tu nombre
y dejo que mis alas trepen el cielo,
sé que puedes oír la respuesta
de mis manos, tus latidos, nuestros labios,
estas palabras son un bálsamo que cura
y que despierta tu paraíso en mí.

jueves, 1 de marzo de 2018

Para descansar

En el reposo de ojos cansados,
se asoma el amanecer temblando,
se escucha una melodía de nuevas voces.
¿Qué de dónde me viene la calma?
Si acaso he sentido la libertad,
ha sido sólo en la contemplación,
en los ligeros saltos
de supervivencia continua,
en la vocalización
y la naturaleza del mensaje,
en el impulso desafiante
que anuncia el ascenso,
sobre los mares y en la maleza,
en el cielo y fuera de mi alcance.

Pequeña ave


jueves, 22 de febrero de 2018

Atiende

¿Podrías hacerme un favor?
No te olvides de mí en las noches tibias,
tampoco en las frías,
presta atención a los suspiros del viento,
a las formas que se quedan
fluyendo en tu ventana
durante la llovizna,
escucha la vocalización de las aves,
que apenas comienzan a comunicarse
y date cuenta de la ligera calidez
sobre tu pecho,
todas estas son muestras de mi amor.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Las formas de tu amor

Tu amor es un río de luz
que ilumina toda mi vida,
tu amor recorre mi cuerpo
con la gracia de las aves,
tu amor son los versos
que el viento trae a mí,
tu amor en la espuma del mar
que se queda en mis manos,
tu amor es un atardecer dorado
que pronuncia mi nombre
tu amor es un símbolo místico,
tu amor es el eco divino,
tu amor como un canto romántico,
tu amor es mi sueño y mi despertar.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Ofelia

Una voz para consentir,
caricias para consolar,
-Vente mi niño, dame esos chinitos,
yo quisiera unos chinitos así - me decías,
yo no podría olvidarme,
déjame ver cómo atiendes a las aves y a las plantas,
llévame a misa y escúchame cantar los salmos,
escúchame rezar y decirle nuestros nombres a Dios;
luego vamos a sentarnos en las bancas un rato,
a ver que amistad nos encontramos,
pero no hay que volver tarde a la casa,                                                       
vamos a merendar pan con chocolate
y cuando todos se vayan de la cocina,
pídeme que me quede a platicar,
cuéntame de los concursos de baile,
cuéntame cómo era la casa hace 30 años,
cuéntame de las escapadas,
de los viajes y las comidas,
y enséñame las fotos de mis tíos y mi mamá;
solo una pregunta me pone nervioso:
-¿Bailamos joven? -
Y hoy me gusta bailar aunque no sepa,
me gusta el mambo y las canciones lentas,
solo por ti.
Ay la nata con azúcar,
el pan con mantequilla,
las gorditas, el caldo de verduras
y el atole para pegar las estampas,
dormirme en tu cama
frente a los elefantes de porcelana.
Yo no me podría olvidar de ti,
me entregaste la paciencia de tus ojos
y la dulzura de tus labios,
un abrazo y una bendición,
son los recuerdos de un amor perfumado,
gardenias y reinas por una noche,
son los momentos de una infancia,
una vejez, una vida con ritmo en el corazón.

lunes, 30 de octubre de 2017

Cantos de la buena memoria

No todo era estéril y agonizante,
sesgado por lúgubres ángulos,
interminables horizontes de nada,
huesos cargados de gritos y llantos
ahogados en el polvo insaciable
que se cuelgan en la memoria,
voy a buscar en la bruma de mi alma
los días de antes, antes del viento mortal.

Hubo cuerpos de aguas cristalinas
que transitaban todos los senderos sin detenerse,
nutriendo cada hendidura y cada arteria,
atravesando cañadas, valles y montañas,
solían brotar una marea de formas y texturas,
hubo árboles y aves, poblaciones y tiempo alrededor,
había rayos solares que impactaban contra la superficie
y su luz bañaba los cuerpos brindándoles energía y calor.

Había flores inclinadas, flores dispersas,
flores sobre las piedras y sus versos,
piedras olvidadas cayendo al abismo,
piedras benditas de otros tiempos,
esas eran las cosas que tenían un valor,
esas eran las cosas que tenían un nombre.

No era esta la sombra vacía,
sé que había un amor, un calor, una caricia sensitiva,
no era mi voz un eco total,
sé que había una canción, un deseo, un ser humano en mí.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Flores de jazmín

Ayer dormitaba sobre el camastro de tela,
contemplando las flores de nuestro jardín,
una leve brisa desfilaba dejando su estela,
toda perfumada por tus flores de jazmín.

Observe a las aves que anidan en el ciprés,
aquellos jilgueros que anunciaron su invernada
y me alegré al escucharlos cantar otra vez,
igual que antes, hicieron de nosotros su morada.

Miraba con amor todas estas cosas, pensando en ti,
perdido, rozando los bordes de tu imagen preciosa,
dormitaba seguro sobre tu pecho, hasta que volví
y más allá, a la distancia, me di cuenta de mi espera.

Ya no están las aves que trinaron tus melodías
y ya no es igual, el perfume de tus flores de jazmín
y más allá, solo conservo en la piel tus alegrías,
oh amor de mi vida, te ruego vuelvas pronto a mí.

Flores de jazmín
Artista: Karla Maike Robles Cano

sábado, 27 de mayo de 2017

Pequeña ave

Pequeña ave de tono y sencillez,
ven y desdobla mi quietud,
trina en mis palabras,
cántame al oído
y entre los espacios
de llanto y nostalgia
dale luz a un instante.
¡Canción de gratitud y serenidad!

Tú que puedes,
húndete en el pasto,
báñate en la lluvia,
bésate con las flores,
marcha y busca tu alimento,
vaga en las montañas,
sube entre las nubes,
baja a los abismos,
juega entre los vientos
y con las corrientes
llega a los confines
donde las inquietudes
circulan como suspiros entre tus alas,
pues no comprendes
nada más allá de la luz de la mañana.

Te posas en las ramas, en los bordes y en las cimas
y ahí donde impera tu canto,
donde tus plumas resplandecen
y tú corazón se enzarza,
haces tú nido
y eres libre de volver y no volver,
hacer tuyos los caminos,
como yo lo hice ayer
como lo soñé esta mañana.

Por favor, no abandones mi casa
¿Harías tu nido aquí?
Acompáñame hasta el fin de mí tiempo,
si yo pudiera, escaparía colgado de tu ala,
pero estoy atado a esta tierra,
al igual que tú estoy desprotegido a su llamado,
no somos más que las hojas,
arrastradas por el viento
en espera de un descanso
y nuestros días valen lo mismo bajo el sol,
pero tú, pequeña ave de candor y luz,
naciste libre de estos desvelos,
tú no posees nada
y no necesitas saber,
si acaso hay un propósito,
o un antes o un después.

Si te quedaras aquí conmigo,
contemplaría y escribiría a tu libertad,
¡A tu candor y tu tono y sencillez!
… Pero te privaría de ser.
¿Quién soy yo para tomarte
y hacerte mía?
Oh pequeña ave, por favor vuelve,
cuando tu más lo desees.
Ya que sería preferible morir,
antes que arrebatarnos,
a ti de ser ave del cielo,
y a mí de ser hombre del mundo.

Pequeña ave
Artista: Karla Maike Robles Cano