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lunes, 7 de octubre de 2019

The queen of the moon

One night little Lidia went to sleep
and on her dream she was the queen,
she lived on the moon with mom and dad
and with her big brother whose name was Mat,
they played among the stars, jumping through the space
but little Lidia jumped so far that fell to the earth
and when little Lidia was awake
she found herself outside her bed.

sábado, 10 de agosto de 2019

Profunda tristeza

Las noches son ásperas
garras sobre mi pecho,
el aire quema mis pulmones
mientras la lluvia me enceguece,
hay un cielo que se mueve
pero el frío se queda aquí,
sueño que promete olvido
pero condensa negra nube,
que no suaviza al despertar
mi tormenta solo crece,
estoy mortificado por ti
en la carne y el espíritu,
ya no puedo hablar
ni elevar mi oración,
solo el llanto patético
que brota de versos rotos,
enuncia sin reparo
mi profunda tristeza.

domingo, 28 de julio de 2019

Disculpa pública

Pido perdón al lenguaje y las palabras
por este cruel tormento indecible.

De quien se atreve a poner desorden
a medir con lenguas las sílabas
mutilar estrofas, profanar la rima
de quien persigue deseo insufrible
que se levanta y ahoga los sentidos
agita las manos, balbucea latidos.

Ayes y ayeres indescifrables
ies y aes para sumar caprichos.

Cuántos son los versos
diciendo nada o casi nada
porque algo falta, porque le harta
cuantas las veces que se dice
escribo para mí, para mi alma
y el alma no se entera todavía.

Estamos pensando la misma cosa:
piedad y conciencia, piedad y consuelo.

Pero no es culpa del que sueña
ni del cielo o de la nueva era
es un castigo irrevocable
es un don para bien y mal
de aquel que escribe y canta
que nada ni nadie debe callar.

martes, 4 de junio de 2019

Ecos oníricos

Cada hombre persigue su señuelo,
un sueño envenenado de cielo
donde el escarabajo dorado
busca en la alfombra de su boca
para salvar el verso ignorado
y decidir donde lo coloca.

Estas palabras se vuelven ecos,
anidan detrás de la cabeza
hasta que dejan los ojos secos
y se mueve, la última piëza.

miércoles, 8 de mayo de 2019

El hombre más fuerte

Si tuviera que sostener tu mano al andar
y cargarte con mis brazos para recostarte,
si cada noche debiera tus sueños velar
y darle gracias al cielo por dejarme amarte.

No es un secreto alma mía, yo por ti todo lo haría
soportar las horas y su mirada pasmada,
pero si tuviera que dejarte, yo no podría
si ellos me dijeran que no pueden hacer nada.

Que se ha terminado, que ya no combatirás,
que ya no existe ninguna forma de salvarte
y si tú me pidieras que no haga nada más.

¿Cómo podría si quiera pensar en entregarte?
ofrecería mi vida al saber que partirás,
amor, no soy tan fuerte como para soltarte.


Gorrión chillón bebé

domingo, 28 de abril de 2019

Cantos oníricos

La vista se perdió en el mar
sus sirenas lo han prometido,
letras que suben por la pared
para llegar a donde no hay piedad,
creo que aún hay alguien más
un mirlo común, la ilusión,
hacerme viento, árboles y luz
para descansar, sin saber más de mí.

miércoles, 3 de abril de 2019

Cuatro Haikus sobre las estaciones

Trinan las aves
los jardines fecundos
entregan dones.


En el verano
el sol mueve las sombras
con dulce calma.


Niñas y niños
cabalgan hojas secas
sobre la brisa.


Entre la nieve
sus orejas se mueven
un zorro duerme.

lunes, 14 de enero de 2019

Al sur de la nada

Me tocan puntas frías invisibles
sin prisa y sin pausas,
es viento ligero que me arrastra
aunque yo no quiera ir,
pensé que buscaba un puerto, un campo
o una hacienda
pero la verdad es que no quiero nada,
nada que me ate.

Yo quiero seguir vivo, tan solo camino
pero no sé quién me lleva y desconfió
si soy yo o será otro el que camina.

Si las puntas frías del viento son dedos
juntando las cosas que son suyas
extraviadas por algún descuido.

Entre mariposas blancas y las hojas cafés,
por aquí cerca se escuchan rugir los pájaros
mientras me alejan más.

Hacia el sur de nada, calle abajo
ahí es donde cantan los fantasmas.

Sus palabras como rostros míos
que soñé a través de calles despiertas.

Me colocan en el centro de nada
cantándome  las vidas dichas por la historia.

Cesa el viento, ahora sé qué dirección tomar.

viernes, 26 de octubre de 2018

Soñé que era un árbol

Vino a mí como una alondra triste a media mañana,
yo era un árbol silente de ojeras largas y ramas cansadas,
se posó y no me opuse,
pude haberla despedido:
¡Vete lejos! No añadas más peso a mi cuerpo,
yo ya entregue mis frutos y merezco descanso.
Pero no lo hice,
la deje estar,
me miró con unos ojos de quien no entiende el mundo,
ni el dolor, ni la muerte,
–Oh pequeña ave –pensé–.
¿Qué maldad habrán descargado sobre tu espíritu?
¿Con que afilado puñal han atravesado tu corazón?
–Oh Señor árbol –me dijo–.
No sé porque lo ha hecho,
un niño me ha lanzado una piedra,
estoy herida pero yo no hice nada,
no lo entiendo.
–Es el hombre
–conteste–. No tiene remedio,
aquel espectro de luz,
millones de años atrás,
no lo ha dejado germinar,
y si acaso esa luz llegara a brotar,
no creo que estemos aquí para verla.
Pero tú tienes un don,
eres libre y pequeña,
yo estoy aquí, inmóvil.
Este es mi cuerpo, esto el tuyo,
yo doy vida, tú la transformas,
a través de ti, el universo canta,
no te desveles como yo
en cambiar el ritmo de las cosas,
de todo cuanto hay, llegará la hora,
somos la musa, la herida, el olvido.
–Lo entiendo –me dijo–.
–Duerme ya –le ordene–.
Desperté.

martes, 6 de marzo de 2018

La respuesta de un hombre arrepentido

Al partir, solo una fue mi ambición,
poner en tus manos más que flores,
apartar de ti la niebla de incertidumbre,
mantener el calor de nuestro hogar,
apartarnos del hambre y la pobreza,
antes de sentir el frío desalmado,
tomarte en mis brazos y sostenerte
con el fulcro de mi esfuerzo amoroso,
ofrecer algo para calmar cada necesidad,
algo para tener algo por fin,
por eso marché en busca de mis  anhelos,
más lejos de lo que pude haber soñado,
corrí por la ciudad, entre salvaje ley
todo lo que quieras es tuyo, tómalo,
así, quise hacer mío el mundo
para entregártelo a ti,
pero me volví mundo
y me volví olvido y enemigo,
defendiendo causas que no eran mías,
me alimente de codicia y conmoción,
mientras el mundo devoraba mis intenciones
y me ofrecía cada vez más altura, más valor,
más vanidades que tú no querrías,
quisiera volver a sentirte en mí,
mujer, hoy escuche tu reclamo,
y al observar toda mi locura
entiendo que tu amor destruye las ilusiones,
que esta gloria solo dura un instante
 y que ya lo tengo todo a tu lado,
Oh amor, mi amor, amor de mi vida,
ya respondo a tu reclamo, ya vuelvo a ti.

martes, 23 de enero de 2018

Las calles de la desolación

¿Cuáles habrán sido aquellos sueños o tales intenciones? Las cosas que tenían nombre se volvieron polvo sin descanso o restos de tumbas inquietas, sé que fueron hombres y mujeres devorados por codicia o consumidos de miseria, nadie tuvo un momento para recostarse y observar dentro de sí, pues cuando el reactor explotó las partículas de hidrógeno volaron a través de los edificios y los huesos, arrebatando la forma de todo cuanto conocía o entregando los despojos de una horrenda ciudad a donde no hay piedad, podría alegrarme de este desenlace, pensar incluso que se ha hecho justicia, yo que era antes uno de los predilectos despreciables de la sociedad, un estorbo viviente que hacia padecer repugnancia y desdén, un hombre del cual no se espera nada salvo por malas intenciones; cuando yo me acercaba a pedir una limosna la mayoría de las personas no se molestaba en fijar la mirada, la indiferencia alimentaba mi desesperación o adormecía mi esperanza, algunos otros me gritaban insultos e incluso golpeaban mi cuerpo o lastimaban mi espíritu y unos pocos me atendían ofreciendo una de las monedas que ahora perdieron su valor, incluso entre aquellos pocos podía yo ver en el reflejo de sus ojos, la vergüenza de un patético guijarro, ni la autoridad, ni la sociedad, ya ni yo mismo me tenía como un ser humano; merecía yo vivir de tal manera, se muy bien que con mis decisiones hice mi camino hasta las calles de la desolación; hoy podría yo sentir el consuelo en mi alma cansada o inquietud ante el aparente final, pero recuerdo que también había hombres sin culpa y mujeres inocentes, mil niños dormidos en la inmensidad, mi cuerpo tiembla y solo busco un refugio o un sentido mientras camino por las calles de esta ciudad muerta.

lunes, 15 de enero de 2018

Laura

El transporte recorre la avenida,
Laura va, ya regresa de la escuela,
sentada, ignorando todo sin querer,
el tiempo no la puede alcanzar,
Laura se pierde, solo queda su cuerpo,
siguiendo una rutina que no tiene fin,
sus ojos distantes reflejan
anhelos en su iris de miel,
su piel de avellana clara
está cubierta de lamentos,
su cabello teñido de otoño
cae hasta su mentón
y sus grandes labios
lo dicen todo con suspiros,
es tan hermosa su tristeza,
como flores en la nieve,
inconsolables que no mueren,
quizás sueña que nadie la mira,
que hace el amor o que baila,
que cubre de besos los días
haciendo verdad su pasión,
que vive fuera de la ciudad
o fuera de este mundo
y se muerde los labios,
su corazón ya partió
a donde los jilgueros
no paran de cantar,
tejiendo los sueños
que cruzan montañas,
pero todo está afuera, lejos,
nadie sabe a dónde quiere ir,
nadie conoce su desilusión
ni las formas de su espera,
el transporte se detiene en la avenida,
Laura va, ya regresa de la escuela.

lunes, 27 de marzo de 2017

Ágata azul

Llegará un momento en este mundo,
cuando las flores danzantes de los campos,
olvidadas, muertas ya en lo profundo,
permanezcan en torpes retumbos mudos
de la mujer y el hombre desvanecido,
dolientes afligidos de romanticismo,
aquellas montañas antes majestuosas,
no albergarán más pasiones vigorosas,
aquellos glaciares, signo de ancestral letargo,
quedará todo reducido a lágrimas de espanto
y aún en ese tiempo mi alma brillará
con un resplandor sutil y cálido
y aún con todo este pesar árido,
entre los latidos de mis versos nacerá,
la forma y color de nuestro beso,
el más íntimo y verdadero rezo,
ahora sé cuál será para mí la última noche,
aquella será la última estela de mi resplandor,
se extinguirá cuando te olvides mi nombre,
pues ya no podré seguir viviendo sin tu amor.

lunes, 10 de octubre de 2016

Despertar junto a ti

Ángel de mi mañana,
te tengo aquí entre silencios
acariciándome el alma
con las yemas de los dedos
y agitando mi corazón,
déjame mostrarte el lugar,
ahí donde te quiero cuidar
con mi dulce atención.

Un jardín donde la luz de tus ojos,
hace nacer el amor en esta tierra,
los crisantemos navegan vistosos,
dejan tiernas alegrías en su estela.

No me dejes los labios sin tus besos,
ni me niegues el aroma de tu piel,
olvidémonos de todos inútiles ecos,
quedémonos juntos en armonía fiel

Confluyen los sueños al encontrarte,
tu corazón no te mentiría,
contempla su belleza radiante,
quédate conmigo este día,
deja que la mañana nos cante
y nos arrope por siempre la poesía.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Sueña para vivir / Simple canto de amor

No mi amor, tú debes recordar
la ilusión que nos dio felicidad,
por favor, alma mía para de llorar,
querida no te hace bien la soledad.

Lo que oíste fueron ecos disfrazados
y lo que viste sombras de sueños abandonados,
lo que sentiste fueron tan solo tristezas y enfados,
ya lo sé, ya pasó y ahora todo va a estar bien,
son momentos que lastiman el alma y la piel.

Sacúdete el vestido y ven conmigo,
solo es el polvo de los errores,
rastros de las malas decisiones,
por eso se prudente, amor te lo pido.

Ya lo ves, no abra jamás razón
que te prive de mi atención,
deja que el silencio calme tus sentidos,
deja que mis besos den ritmo a tus latidos.

Tú lo sabes que eres mi flor más linda
y si es que de pronto la pena te agita,
yo estoy aquí para ayudarte a seguir,
para arroparte y llevarte a dormir,
que mañana tú y yo volveremos a bailar
entre las flores,  y en el columpio a jugar,
en tanto que la brisa mueve tus anhelos
se lleva las tristezas, entre giros el viento
delinea tu sonrisa, jugando con tus cabellos
la esperanza brilla por este momento.

Y cada que te pierdas pequeña niña mía
acuérdate bien lo que tu corazón sentía,
todos esos días en el jardín y en la habitación,
que mi corazón cruzará hacia ti con la canción
que produce torbellinos entre las hojas,
son para ti cada luz y todas mis horas,
tiempo que se colma de esplendor
y este simple canto de amor.