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martes, 30 de abril de 2019

miércoles, 10 de abril de 2019

Triscaidecafobia

Atravieso calles sonámbulas de miedo
una sombra fugándose despavorida
contando las calles y tomando desvíos

en casa cierro todo con doce candados
me encojo para correr por el pasillo
esquivando los números en mi cabeza

avanzo hasta alcanzar mi recamara
paredes grises me reciben en silencio
en cama me resguardo para seguir vivo

escucho pequeños gritos que se arrastran
trece voces arañando las trece puertas
allá donde todos los crímenes descienden

condenadas son las almas, doce más una.

martes, 5 de marzo de 2019

Cruzar el puente

Veo los días asomarse
como dedos inquietos
buscando el interruptor
sin entrar a la habitación
pasos lentos, desiguales
regándose sin dirección
sobre fotos y calendarios,
nada en verdad concluye.

En esta hora pálida y de silencio
en que puedo caminar despierto
escribo cada pensamiento
que surge y me atraviesa
antes de que caiga al suelo
se estropee y desaparezca
en medio del polvo y el olvido
sin un nombre ni haber sufrido.

La imagen orgullosa e intocable
que se desmorona como arena
más se tarda en comprender
que en levantarse y empezar
hoy casi nadie duerme tranquilo
los que lo hacen están muertos
cruzar la calle es peligroso
quedarse quieto lo es más.

Los golpes se pierden en el viento
todos esperan un resultado diferente
los taxis viajan a través del tiempo
el chofer es un narrador omnisciente
algunos hacen de los trenes camas
sus huesos crujen como hojas secas
el ruido abre espacios entre las rejas
hombres salen envueltos en llamas.

Parece ser un domingo sin ocaso
estirándose sobre mi propia voz
camina por delante y sin prisas
por un pasillo expuesto de infinito
parece que siempre puedo volver
los números sostienen mi andar
cruzar los puentes es más seguro
ir y venir por encima de los autos.

jueves, 14 de febrero de 2019

Las calles de una ciudad

Escúchame un poco de amor infinito,
breviario de una extraña felicidad,
de alguien que gusta de hablar solo,
de aquel encanto que sueles usar,
cuando voy a buscarte
y vienes a encontrarme,
antes de que todas las luces se apaguen
en esas calles que yo aún no he visto,
que te encantan cuando no queda nadie,
y lees todas las cosas que te escribo.

sábado, 2 de febrero de 2019

Tu presencia en mi

Te veo en todas partes,
en los parques, en la avenida y la estación,
como un dulce obsequio,
un resplandor discreto e inconfundible
procurándome el deleite,
exaltando mi imaginación con su brillo
que se perfila inocente,
siempre a través de las cosas comunes,
la espera pacífica y larga,
la carga pesada y preciada,
en los rostros de amigos y extraños
y aquel gesto noble y despreocupado,
en el reencuentro emotivo
y aquel encanto nocturno
de las calles dormidas,
tu amor se ha quedado en mi
como un perfume hecho al gusto,
de forma tal que ningún evento
podría sacarme ya de este hechizo.

sábado, 19 de enero de 2019

Sombra

Sensual suspiro,
gélido en tu oído
como navaja.

Orquesta caos
ante toda materia,
si ella baila.

Mueve los hilos
sobre el escenario,
desde abajo.

Bufonería tal
que nada en la sopa
de aquel gran rey.

Recorre calles
sucias de miedo vivo,
cabalga la luz.

A todas horas
la puedes perseguir
sin alcanzarla.

sábado, 20 de octubre de 2018

Destino

A una cierta hora de la noche,
un rumor atraviesa las calles,
comienza como un susurro entre la niebla
que hace temblar a las casas ya dormidas,
no se distinguen sus gestos e intenciones,
viaja como un incienso arcano
dejándose respirar en el aire
y aquellos que sienten el horror helado
subir por sus cuerpos hasta la nuca,
quedan paralizados en un rincón lejano del ahora,
los minutos lo vuelven más pesado,
hasta que hibrida entre el sueño y lo real,
una máscara de plata,
cabalgando un manto,
es un acto fantasmagórico insoportable,
él es la muerte, está enfadado,
pero no me importa,
yo no le he hecho enojar,
yo solo puse la piedra,
tense los hilos,
soy el que corre bajo la lluvia
entrando en callejones oscuros,
el que salta en las escaleras
y deja las puertas sin seguro,
el que se adentra en el bosque,
recorriendo un largo camino
de tinieblas antes de alcanzar
el resplandor de la conciencia,
soy la mano que mueve piezas ajenas,
entregándole la partida al rey negro,
soy una carcajada despreocupada
que hace eco en la habitación,
hasta que el rumor atraviesa
y presenta su rostro atroz,
solo entonces me callo y me voy,
me voy para buscar suerte en algún otro lugar,
donde pueda moldear el destino, una vez más.

martes, 16 de octubre de 2018

25 años

Mi corazón se alegra, estoy en paz,
ya no ignoro las horas y sus males,
que entran y salen de mi habitación
con sus pasos lentos y estridentes.

Porque ahora hago todo cuanto quiero,
porque no me he limitado
para transformar mis palabras de amor,
de miedo, de odio y dolor,
en un acto incorruptible de mi persona,
sin imponerme sobre los demás,
porque no he renunciado a expresarme
y no he olvidado mis promesas.

Hago realidad mis anhelos con mi esfuerzo,
escribo y respiro como una sola necesidad,
sigo disfrutando al contemplar las aves
y escucho la poesía anónima,
que corta furiosa el aire en las calles,
contenida durante ocho horas diarias,
danzando en las azoteas de los edificios,
muriendo sobre el césped y lodo de días lluviosos.

Soy el hombre que quiero ser, hoy,
conservo todos mis errores como cuentos preciosos
y me enorgullezco de mis logros y virtudes juveniles,
mi corazón se alegra, estoy en paz.

Crecer y conocerme es la simple dicha que envuelve mi alma.

martes, 18 de septiembre de 2018

Desenlace

Que placer reposa en la luz más fuerte,
que terror se asoma curioso y culpable,
al perdernos en el sobresueño del amor,
hacemos un acuerdo místico,
para vivir en el preolvido de nombres,
atándonos a la inagotable sed,
para llenarnos los ojos de cielo y estrellas
y la boca de perfumes y de fuego aural,
adentro, las almas se retransforman,
se dejan tocar en su alquimia,
en los ríos y los valles, los senderos olvidados,
las sombras y sus calles, los edificios suspendidos,
adentro, nadie duerme, la piel espera,
el llamado perpetuo de la montaña,
promesas devorándose sin dolor,
escapando como ángeles profetas,
que deseo nos hace añorar esa mirada,
para volvernos cosas y algunos personas,
que necesidad nos gobierna hasta morir,
baila y canta, hasta fundirnos en ámbar.

martes, 24 de julio de 2018

Un sueño de ayer

En aquellas ciudades donde perdí amigos,
me olvide de mi nombre y aligeré mi carga,
hice todo cuanto pude por la causa,
como individuo, nunca como masa,
me encendí en llamas con el ideal de la justicia,
dicen que recorrí siempre las mismas calles en vano,
pero a tu lado, tomándote respetuosamente de la mano,
enterados de que hay algo bueno en el ser humano,
por lo menos eso fue lo que dejamos escrito,
tocados por aquella mancha inherente del bien hacer,
no hubo temor ni duda, solo un loable y tormentoso deber,
un ideal para quien pueda expresar un sueño de ayer,
no sería yo si no fuera por ti, amiga mía,
entre libros te defendí a ti y al mundo hasta la última letra,
me preguntaron los libres y los enfermos si valió la pena,
pero ellos no saben morir ni encontrar toda su fuerza.