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sábado, 6 de abril de 2019

Cuatro Haikus para viajar

En el pantano
donde duermen los sapos
florecen lotos.


Bosque templado
su agitado follaje
guarda secretos.


Espuma de sal
mensajes en botellas
voces de arena.


Ojos discretos
un león de montaña
busca su presa.

martes, 5 de marzo de 2019

Cruzar el puente

Veo los días asomarse
como dedos inquietos
buscando el interruptor
sin entrar a la habitación
pasos lentos, desiguales
regándose sin dirección
sobre fotos y calendarios,
nada en verdad concluye.

En esta hora pálida y de silencio
en que puedo caminar despierto
escribo cada pensamiento
que surge y me atraviesa
antes de que caiga al suelo
se estropee y desaparezca
en medio del polvo y el olvido
sin un nombre ni haber sufrido.

La imagen orgullosa e intocable
que se desmorona como arena
más se tarda en comprender
que en levantarse y empezar
hoy casi nadie duerme tranquilo
los que lo hacen están muertos
cruzar la calle es peligroso
quedarse quieto lo es más.

Los golpes se pierden en el viento
todos esperan un resultado diferente
los taxis viajan a través del tiempo
el chofer es un narrador omnisciente
algunos hacen de los trenes camas
sus huesos crujen como hojas secas
el ruido abre espacios entre las rejas
hombres salen envueltos en llamas.

Parece ser un domingo sin ocaso
estirándose sobre mi propia voz
camina por delante y sin prisas
por un pasillo expuesto de infinito
parece que siempre puedo volver
los números sostienen mi andar
cruzar los puentes es más seguro
ir y venir por encima de los autos.

lunes, 4 de febrero de 2019

Espejismo

Mil agujas escurren por mi frente
estallando sobre su arena cruel,
la mujer de finas ropas verdosas,
ella salvaje y su implacable sed
seduciéndonos y defraudándonos,
conjurando un oasis plateado
en medio del olvido y el calor,
caminamos por la sal sin descanso,
el sol arañándome los antebrazos y la espalda,
los pies deformados, se arrastran sobre lijas,
las rodillas ceden al tiempo que suplican perdón
y los brazos se sumergen como peces
guiados por una corriente invisible
caen sin fuerzas a un abismo sin retorno
hasta que los ojos al fin se cierran
y con el despertar todas las fuerzas vuelven a mí,
ahora me inunda un sentir fresco y desconocido,
como una nostalgia inexistente,
una suerte de paraíso prometido.

jueves, 4 de enero de 2018

Gracias

Por mi madre y por mi padre,
por mi hermano, por el amor
y por la familia,
por las mascotas, las plantas,
las flores y las aves,
por la comida y por el agua,
la sal, el calor y los aromas,
por el cansancio y por el sueño,
la desesperación y  por la calma,
por el tiempo y el ritmo,
por el río y por las nubes
las canciones y el bosque,
el polvo que flota,
las estrellas que viajan,
las estrellas que estallan,
la sangre recorriendo mi cuerpo,
la noche preciosa, el abismo,
las manzanas y las promesas,
por las voces que dan su consejo,
los acordes y las letras,
por las caricias, el aire
y por la poesía,
por los desvelos y lamentaciones,
las sonrisas y los besos
por el mar y por la tierra
por la niebla y las tormentas,
por los fracasos y las nuevas ideas
los malos tiempos y las buenas noticias
por el pan y por el vino,
por las piedras y las semillas,
la luz y la arena,
la amistad y los árboles,
las hojas secas y los zarcillos,
por la gente y sus tradiciones,
la amabilidad y el respeto,
la sinceridad y la inocencia,
las gracias y los dones,
por la humildad y por el perdón,
por el trabajo y por la luna,
el viento helado y los caminos,
por la lluvia y por el campo,
por el refugio, el deseo
y la inspiración,
la nieve, la larga espera y por el sol,
por el fuego y por la brisa,
por los recuerdos y por el frío
por la aurora y el atardecer,
el silencio y la fiebre,
los ecos y murmullos,
el llanto y el consuelo,
por la contemplación
y el sentimiento ante lo desconocido,
por los años, el pasto y la quietud,
por una ilusión y una pasión azuladas,
por todo lo espiritual,
por todo lo corporal
y por todo lo que aún ignoro,
gracias porque me amas.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

El canto de la sirena

Te anuncias siempre con el atardecer,
bañando cada uno de mis sentidos,
como las olas que besan el espíritu de la playa,
tocas la arena con tu piel de alabastro
y acaricias mi cuerpo con tus labios de coral,
esta es la brisa que sostiene mi dulce obsesión,
tu voz resuena dentro de ecos armoniosos,
me sumerjo en este canto
hasta que estalla en mi pecho
con la presión submarina,
todo se queda en tus manos,
ya ha terminado tu anunciación
y mientras te alejas le ruego
al mar que me lleve hacia ti.