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domingo, 12 de abril de 2020

En el umbral

Cuando el espíritu sufre el cansancio extremo,
se manifiesta en el cuerpo el dolor y la angustia,
¿A dónde se han ido las fuerzas?
¿A dónde la virtud y la dicha?
El espíritu atiende un diálogo en el umbral,
y en el silencio de este trance divino
resplandece la Verdad.
¿Y dónde está la muerte?
¿Dónde su victoria?
Esta es la certeza, el cumplimiento de la promesa.

domingo, 31 de marzo de 2019

Tres

Tres números encriptados,
tres edificios por derribar,
tres promesas cumplidas,
tres actos de caridad,
tres vagones en llamas,
tres amores en un verso.

Tres símbolos de falsedad,
tres penas dolorosas,
tres sacrificios legítimos,
tres ciudades vacías,
tres amantes silenciosos,
tres escenas sin final.

Tres agujas en el vientre,
tres pedazos de mi corazón,
tres personas en un Dios,
tres veces la vida,
tres veces la muerte,
tres abismos sepulcrales.

domingo, 21 de octubre de 2018

Sabiduría

¿Quién hay que sea sabio en este mundo?
Alguno que sepa anunciar lo que está oculto,
todos nacemos sin entender,
no hay maestros entre nosotros,
solo viento de orígenes remotos,
sopla y hace a las hojas caer,
luces entran y salen por los ojos,
poco tiempo hasta el anochecer,
tenemos miedo a las garras y a la oscuridad,
solo en asistencia divina se contempla la verdad.

domingo, 22 de abril de 2018

A donde volver

Imagino el día en que caminaré hacia ti,
como tantas veces lo he hecho ya,
sí, pero esta vez será para quedarme,
no llevaré conmigo ni mi muerte,
mi alma descansará completa en ti,
diviso el día y mi corazón se alegra.

jueves, 15 de marzo de 2018

¿De qué manera escribo?

Cuando escribo yo soy yo,
no escupo palabras ni vomito viseras,
tampoco devoro flores ni vivo con mariposas,
no quepo en complicadas métricas
ni en las definiciones,
poseo todas las formas del ser
y vivo en todas las experiencias,
me pierdo en lo más sencillo,
no poseo el resplandor de los maestros,
pero mi luz fulgura como el diamante,
siento las palabras en cada voz que escribo,
así como las piedras entre mis dedos
y la brisa silbando a mis oídos,
me entrego a cada verso,
hasta romperme los huesos,
hasta acariciarme el alma
y abandonarme con los sentidos
a la manifestación de la palabra,
cuando escribo soy común y verdadero.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Divino presagio

Me doy cuenta,
cuando el viento enfurece y
avanza golpeando las hojas
que arrebata del suelo,
anunciando un deseo inmortal
que no se alcanza.

Me doy cuenta,
cuando las grietas se mueven
separando los senderos
de amigos y amantes,
todo cambia transparente
y no puede volver jamás.

Me doy cuenta,
cuando el frío congela mis
orejas y me  llama sin sonidos
al lugar donde todos van,
presagiando algún tiempo
donde todo se olvida.

Me doy cuenta,
cuando el corazón sobresalta
fuera de este mundo,
dividido en un porqué,
palpita fuerte y duda de todo
hasta calmarse dulcemente.

Me doy cuenta,
cuando pasen todas las horas
y no queden más poemas,
solo tú vendrás hacia mi
para hacer juntos un camino
rumbo a la luz, mi amor.

martes, 17 de octubre de 2017

Enemigo de un mundo ausente

Vengo de las cuevas bendecidas por Éufrates y Tigris,
mi piel carga la arena de aquellos desiertos antiguos
y mi rostro lleva el signo de un ritual insospechado
he contemplado planicies sin un principio ni un final,
he navegado por incontables millas
y he alcanzado numerosas cumbres,
no hay senderos que no pueda recorrer,
no hay muros que impidan mi paso
y se bien lo que es propio a cada tiempo.

Vengo de muy lejos por lo que es mío,
vengo por las piedras preciosas de la tierra que agitas,
vengo por los árboles que viste y no viste crecer,
por las flores y los animales y todo solemne recurso
que con tu estupidez has tocado y condenado,
vengo por el nombre que te dieron tus padres,
por tu escudo, los gemidos y los cantos de gloria.

Voy a arrebatarte la calma
con el estruendo avasallador de los tambores,
con el empuje violento del sismo,
con la indiferencia mortal del hombre,
voy a conmocionar tu corazón,
marabunta de generaciones de este y otros siglos,
entre las voces de ideales olvidados en el fuego.

Tomaré todo de ti y se lo entregare a tus enemigos,
pasará un poco de tiempo y también a ellos tomaré,
no debes olvidar, que todo esto se ha visto ya,
ante todo, le han dado memoria al hombre para recordar
y le han dado permiso al tiempo para contar mis hazañas,
para que lleguen hasta tu pecho y entiendas y temas,
claramente digo que fue este el destino del hombre.

Estoy presente en las partículas
que azotan el aire, un aire de plomo,
soy los glaciares que se derriten,
soy el enemigo de un mundo ausente,
soy la ojiva nuclear, yo soy, la guerra.

sábado, 14 de octubre de 2017

Plegaria / Quédate en mi

Yo no soy digno de estar contigo
y aun así me ofreces tu pan,
vámonos ya y quédate en mí,
que ya no quiero estar solo ni perdido,
ya no quiero distraerme y olvidarme,
quiero que te quedes en mí
y yo quedarme en tu amoroso corazón.

sábado, 27 de mayo de 2017

Pequeña ave

Pequeña ave de tono y sencillez,
ven y desdobla mi quietud,
trina en mis palabras,
cántame al oído
y entre los espacios
de llanto y nostalgia
dale luz a un instante.
¡Canción de gratitud y serenidad!

Tú que puedes,
húndete en el pasto,
báñate en la lluvia,
bésate con las flores,
marcha y busca tu alimento,
vaga en las montañas,
sube entre las nubes,
baja a los abismos,
juega entre los vientos
y con las corrientes
llega a los confines
donde las inquietudes
circulan como suspiros entre tus alas,
pues no comprendes
nada más allá de la luz de la mañana.

Te posas en las ramas, en los bordes y en las cimas
y ahí donde impera tu canto,
donde tus plumas resplandecen
y tú corazón se enzarza,
haces tú nido
y eres libre de volver y no volver,
hacer tuyos los caminos,
como yo lo hice ayer
como lo soñé esta mañana.

Por favor, no abandones mi casa
¿Harías tu nido aquí?
Acompáñame hasta el fin de mí tiempo,
si yo pudiera, escaparía colgado de tu ala,
pero estoy atado a esta tierra,
al igual que tú estoy desprotegido a su llamado,
no somos más que las hojas,
arrastradas por el viento
en espera de un descanso
y nuestros días valen lo mismo bajo el sol,
pero tú, pequeña ave de candor y luz,
naciste libre de estos desvelos,
tú no posees nada
y no necesitas saber,
si acaso hay un propósito,
o un antes o un después.

Si te quedaras aquí conmigo,
contemplaría y escribiría a tu libertad,
¡A tu candor y tu tono y sencillez!
… Pero te privaría de ser.
¿Quién soy yo para tomarte
y hacerte mía?
Oh pequeña ave, por favor vuelve,
cuando tu más lo desees.
Ya que sería preferible morir,
antes que arrebatarnos,
a ti de ser ave del cielo,
y a mí de ser hombre del mundo.

Pequeña ave
Artista: Karla Maike Robles Cano

sábado, 20 de mayo de 2017

Volver al hogar

Cuando parto, me pertenece el polvo de esta tierra, la brisa que mueve las cosas, los gritos ahogados y los besos que no serán, son mías las flores que brotan en la piel, la sensualidad del horizonte y la soledad de las calles, son míos los rayos de sol que se filtran por las ventanas y las esperanzas envueltas en confusos colores, mío es también, el sufrimiento y la agonía final, con todos sus clamores y angustias, las piedras de río y las risas comunes, poseo cada una de las voces del camino público y me apropio de las miradas que me persiguen, sé de todo cuanto ocultas con tu hermoso silencio y soy dueño de la luz que rodea mi alma. Soy un poeta brillante, soy un inconsciente, un ignorante, soberano celoso de todo lo que me pertenece y lo libero de esta tiranía, lo libero de este mundo y de mí mismo escribiendo sus cantos y sus rimas.

domingo, 23 de abril de 2017

Lux In Tenebris

¿Dónde estoy?
Me han tomado y me han puesto en soledad,
me han tomado y me han puesto en tinieblas,
estoy sediento y cansado,
tengo frío y mis ojos se apagan,
no sé si podré seguir así,
me han despojado de todo lo mío,
solo conservo en mis manos un cirio
y los nombres de mi amor,
obsequios de los días de vida.

Sin darme cuenta
se ha encendido mi cirio,
el fuego me da calor y aviva mis ojos,
acaricia mis manos y mi alma,
puedo volver a percibir mi rostro,
ahora, ya no estoy solo.

De pronto, surge un viento terrible
que amenaza con arrebatarme la luz,
tengo que mantenerla viva,
la cubro con mis manos,
como un padre que sufre protegiendo a su hijo
o un hombre que se aferra a su existencia,
en sus últimos momentos de lucidez.

Cuando el viento golpea la flama
dejándola al borde de la muerte,
ella baila y resurge con ímpetu,
tan solo para volver a ser golpeada,
nunca antes había sufrido así
y siento que las horas pasan.

Esta llama es como mi vida,
tan frágil que quiere apagarse,
tan potente que quiere trascender,
ahora todo está en calma,
el viento ha detenido su fuerza
dando tregua a mi dolor.

No puedo apartar la mirada
¿Qué hay en el danzar de la llama?
¿Qué hay al contemplar esta soledad?
Es un misterio que hipnotiza,
veo mil sombras
que corren entre mis manos,
veo la vida y veo la muerte
y cuando llega el final de esta hora,
cuando penetro al fin en esta meditación,
te veo a ti, triunfante
y me deslumbras con tu gloria.

Esta es la noche,
la noche que prometiste,
cúbreme en tu luz
como un manto,
ya no tengo sed
y tampoco estoy cansado,
porque esta es la luz,
esta es la paz y el bien.

sábado, 31 de octubre de 2015

Se desvanece

La mujer radiante, bella, formidable,
el hombre imponente, astuto, admirable,
ante todo se acrecienta la necesidad,
se encara con su invencible humanidad,
el hombre se contempla menester sin mesura,
la mujer se extraña a sí misma con dulzura,
ambos sufren y gozan bellamente la danza del tiempo.
Acto y palabra arrastrados como polvo en el viento,
los ojos se hunden en sus cuencas y la piel cuelga,
se debilita la memoria y el sentido, se pierde la fuerza,
con una respiración forzada se exhala sabiduría e ignorancia,
lleno de miedo y esperanza, con toda seguridad y gracia,
se desvanece.
Y si alguien se acuerda, que dicha, que consuelo,
sigue presente en el tierno recuerdo,
pero después de un tiempo…
También se desvanece.