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martes, 14 de mayo de 2019

Brindis para uno

Tus celos como la espuma hirviente
que rebalsa la pequeña copa
de tu irritable ego,
tu ausencia como un grito silente
ya sin el menor valor, ahora
que libre me muevo.

jueves, 21 de marzo de 2019

El poeta

El poeta despierta, se levanta de su cama
arrastrando una perpetua ensoñación
y su sonrisa está hecha de una amalgama
entre amabilidad, picardía y obsesión.

El poeta camina a la cocina y desayuna
sale de casa y se pierde sin pena alguna,
el poeta se estira y levanta las manos
piensa y actúa de acuerdo a sus años.

Cambia de cuerpo y de tiempo
así conforme a su necesidad,
 siembra el anhelo y el miedo
en un acto propio de caridad.

El poeta canta las verdades dichas y no dichas
doma a las fieras como letras vivas y no vivas,
cuando escribe no come, no duerme
se ahoga en un verso que no florece.

El poeta no decide
tan solo danza,
cuando no escribe
el poeta trabaja.

Maneja taxis y diseña edificios
atiende llamadas y viaja a sitios,
todo se acumula sobre sus manos
dudas e hipótesis salen de sus labios.

El poeta respira, bebe, desaparece
hormigas marchando en las paredes,
el poeta vive, sufre, goza y muere
igual que cualquiera de estos seres.

El poeta nace y está inclinado a fracasar
ignora la forma en que su voz perdura,
condenado a contemplar la hermosura
cargando un corazón que quiere estallar.

Charla de flores y de huesos
mastica piedras y promesas,
recuerda amantes y muertos
apila balas y sospechas.

El poeta no puede callar
cuando la musa toca su alma,
como a las tres de la mañana
el poeta debe contestar.

Sueña que se le caen los dientes
escucha a las aves con atención,
reúne ideas y ocasiona accidentes
limpia el patio con determinación.

El poeta desnuda su existencia
a través de libros, paredes, servilletas,
una forma invisible de materia
el poeta es eterno mientras tú lo leas.