Mostrando las entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de abril de 2022

Temporal

El suspiro propio es una espada
alojada en el pecho,
que no alcanza el corazón,
pero lo tiene aprisionado. 
Como si al moverse un poco, 
un breve dolor metálico, 
que se sentía olvidado,
soplara de adentro hacia afuera.
Viento frío que no corta,
solo se escapa y te duerme.
El suspiro ajeno es un trueno, 
o como una llama suave
que de pronto se ensancha
y se vuelve pequeña otra vez.
Viento frío que no corta,
solo se anuncia y te despierta.
Creo que no sabría decir
cual me estremece más,
y la verdad, ninguno es igual.
Pero todo suspiro que escapa
parece que quiere
volverse un temporal.

domingo, 29 de julio de 2018

Pobre hombre

Soy pequeño y me compadezco,
reconozco y expreso mi sufrimiento,
en tristes palabras que me recuerdan otros tiempos,
me oscurezco y mi mente se queda en ecos dispersos,
qué fácil es mirarse y sentir lástima propia,
qué confortable es estremecerse en la miseria,
y solicitar al cielo una bendición,
y esperar sin ninguna otra acción,
pero qué difícil es ver la miseria ajena,
enterarse y compadecerse del hombre,
qué difícil escuchar el dolor y la pena
¿Quién de nosotros merece ser pobre?

martes, 23 de enero de 2018

Las calles de la desolación

¿Cuáles habrán sido aquellos sueños o tales intenciones? Las cosas que tenían nombre se volvieron polvo sin descanso o restos de tumbas inquietas, sé que fueron hombres y mujeres devorados por codicia o consumidos de miseria, nadie tuvo un momento para recostarse y observar dentro de sí, pues cuando el reactor explotó las partículas de hidrógeno volaron a través de los edificios y los huesos, arrebatando la forma de todo cuanto conocía o entregando los despojos de una horrenda ciudad a donde no hay piedad, podría alegrarme de este desenlace, pensar incluso que se ha hecho justicia, yo que era antes uno de los predilectos despreciables de la sociedad, un estorbo viviente que hacia padecer repugnancia y desdén, un hombre del cual no se espera nada salvo por malas intenciones; cuando yo me acercaba a pedir una limosna la mayoría de las personas no se molestaba en fijar la mirada, la indiferencia alimentaba mi desesperación o adormecía mi esperanza, algunos otros me gritaban insultos e incluso golpeaban mi cuerpo o lastimaban mi espíritu y unos pocos me atendían ofreciendo una de las monedas que ahora perdieron su valor, incluso entre aquellos pocos podía yo ver en el reflejo de sus ojos, la vergüenza de un patético guijarro, ni la autoridad, ni la sociedad, ya ni yo mismo me tenía como un ser humano; merecía yo vivir de tal manera, se muy bien que con mis decisiones hice mi camino hasta las calles de la desolación; hoy podría yo sentir el consuelo en mi alma cansada o inquietud ante el aparente final, pero recuerdo que también había hombres sin culpa y mujeres inocentes, mil niños dormidos en la inmensidad, mi cuerpo tiembla y solo busco un refugio o un sentido mientras camino por las calles de esta ciudad muerta.

sábado, 27 de mayo de 2017

Pequeña ave

Pequeña ave de tono y sencillez,
ven y desdobla mi quietud,
trina en mis palabras,
cántame al oído
y entre los espacios
de llanto y nostalgia
dale luz a un instante.
¡Canción de gratitud y serenidad!

Tú que puedes,
húndete en el pasto,
báñate en la lluvia,
bésate con las flores,
marcha y busca tu alimento,
vaga en las montañas,
sube entre las nubes,
baja a los abismos,
juega entre los vientos
y con las corrientes
llega a los confines
donde las inquietudes
circulan como suspiros entre tus alas,
pues no comprendes
nada más allá de la luz de la mañana.

Te posas en las ramas, en los bordes y en las cimas
y ahí donde impera tu canto,
donde tus plumas resplandecen
y tú corazón se enzarza,
haces tú nido
y eres libre de volver y no volver,
hacer tuyos los caminos,
como yo lo hice ayer
como lo soñé esta mañana.

Por favor, no abandones mi casa
¿Harías tu nido aquí?
Acompáñame hasta el fin de mí tiempo,
si yo pudiera, escaparía colgado de tu ala,
pero estoy atado a esta tierra,
al igual que tú estoy desprotegido a su llamado,
no somos más que las hojas,
arrastradas por el viento
en espera de un descanso
y nuestros días valen lo mismo bajo el sol,
pero tú, pequeña ave de candor y luz,
naciste libre de estos desvelos,
tú no posees nada
y no necesitas saber,
si acaso hay un propósito,
o un antes o un después.

Si te quedaras aquí conmigo,
contemplaría y escribiría a tu libertad,
¡A tu candor y tu tono y sencillez!
… Pero te privaría de ser.
¿Quién soy yo para tomarte
y hacerte mía?
Oh pequeña ave, por favor vuelve,
cuando tu más lo desees.
Ya que sería preferible morir,
antes que arrebatarnos,
a ti de ser ave del cielo,
y a mí de ser hombre del mundo.

Pequeña ave
Artista: Karla Maike Robles Cano

sábado, 28 de enero de 2017

Hace tanto tiempo ya

Abre los ojos a donde no hay nada que mirar,
entre las miserias sin ruidos, está encerrada
¿Será este suelo el peor lugar para despertar?
Acaricia su rostro sin poder creer, abismada
si, echada a oscuras en el eco de su esclavitud,
donde una mañana, perdió la inocencia de mujer
junto con todas las flores que adornaban su piel,
siente tanto frío, como el de un estrepitoso alud.


Hace tanto tiempo que no la ha visto,
hace tanto ya.

En ocasiones s
ueña sus cabellos castaños,
todos los lunares de su cara y sus abrazos,
recuerda sus manos pero no su rostro
y todas esas voces no son la de ella,
quizás el color de su cabello fuese otro
y duele más, que cualquier otra pena.

Hace tanto tiempo que ella no recuerda,
hace tanto ya.

Ella no recuerda y solo llora,
soñando cómo era su mamá,
una alarma grita sin más, a la distancia
y su alma mutilada gime una esperanza,
de alguna manera pronto todo acaba.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Consuelo para los días de vida

No hay otro consuelo para los días de vida
fuera de los brazos que te vieron nacer,
entre las quietudes que tu cuerpo imagina,
solo se tiene una morada a donde volver.

Y ya no habrá mayor dolor que saberse ingrato
ante el verdadero amor que permanece intacto,
son dos personas que saben de tu sentir,
que saben de tu sueño, tu lucha por vivir.

Nadie más te lo ofrecería
sin pretender quitártelo después,
nadie jamás te esperaría
hasta que regreses de tus viajes.

Hombre y mujer su palabra es una entrega,
quiero saber ¿De dónde viene tanta fuerza?
¿Quién puede amarse así cualquier dolor?
Yo tan solo sé, que viven y mueren por amor.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Letras

Láudano ligero lentísimo, luces liquidas, letras lánguidas, limitadores lideran las lecciones, listando limosneras lides, lánzate ladrona, lenguaje libre, los latidos ladrando locución lamentable, lázame luz liberadora, límpiame los labios ligereza latente, lago lúdico, las lilas lucirán lunares, lisonjas, letras lejanas,  ladeándose la lámpara, lago lucido lejísimo, largándose listones la luna liga los lugares, los libros luchan leales, legándote luciérnagas literarias, levanten la lápida, léanme los lúmenes, lucubren la libertad, liquiden la levedad.

sábado, 31 de octubre de 2015

Se desvanece

La mujer radiante, bella, formidable,
el hombre imponente, astuto, admirable,
ante todo se acrecienta la necesidad,
se encara con su invencible humanidad,
el hombre se contempla menester sin mesura,
la mujer se extraña a sí misma con dulzura,
ambos sufren y gozan bellamente la danza del tiempo.
Acto y palabra arrastrados como polvo en el viento,
los ojos se hunden en sus cuencas y la piel cuelga,
se debilita la memoria y el sentido, se pierde la fuerza,
con una respiración forzada se exhala sabiduría e ignorancia,
lleno de miedo y esperanza, con toda seguridad y gracia,
se desvanece.
Y si alguien se acuerda, que dicha, que consuelo,
sigue presente en el tierno recuerdo,
pero después de un tiempo…
También se desvanece.