Mostrando las entradas con la etiqueta guerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta guerra. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de febrero de 2020

Fresco helecho y rosada gerbera

Fresco helecho y rosada gerbera,
va engalanada la primavera
y a mí, me coronan sus flores.

Adornada va la primavera,
besó el mar purpurea dedalera
y a mí, me coronan sus flores.

Brota de nuevo quien sucumbió,
Jacinto que el Céfiro tomó
y a mí, me coronan sus flores.

Jacinto bello que antes tomó,
al fin, el Céfiro lo devolvió
y a mí, me coronan sus flores.

miércoles, 5 de junio de 2019

A los guerreros caídos

Tus ojos catapultas aún precisas
observan la roca viva que se hunde,
los duendes cantan y bailan sin prisas,
no les importa si su oro se funde.

Tu boca aljaba carente de flechas
exhala fantasmas de primavera,
se mueven como palabras estrechas,
recuerdos de la dicha verdadera

Tus manos hachas firmes e iracundas
afiladas por el viento del este,
hoy las adornan con runas profundas

Tu rostro piëdra luz inmutable
se levanta sobre el fuego y la peste,
honor a ellos por su muerte laudable.

viernes, 1 de febrero de 2019

Última misión

Te escribo para no sufrir más,
pretender que yo y mis letras
salimos de este desierto
sin borrarnos, sin heridas mortales
sobre el cuerpo de papel,
que cruzamos el océano
en una barca segura y bien diseñada,
navegando, no dormidos,
que viajamos por el país
de las máscaras de estrellas sin patria,
sin ser acusados de traición
y que llegamos a tus tiernos brazos
y nos miras con esos ojos de madre.

Ojalá que tu promesa siga viva
y no te hayas metido en asuntos
de esas personas imperdonables
con sus destrezas y habladurías,
te prohibí esos males en tu vida
porque no soportaría verte infeliz,
por favor dame el preciado consuelo
de saber que si me has escuchado.

Pronto tendré que salir de nuevo
hacia el terrible campo de batalla
y me han dicho que por gracia divina
esta será nuestra última misión.

Aguarda un poco más y volveré,
aún si se vuelve fría esta espera
te prometo que me verás llegar,
ligero, ya sin miedo y sin armas.

jueves, 24 de mayo de 2018

Mírame, eres tú

Mueren guerreros,
ígneos ideales
son sepultados.

Ínfimos pasos
sobre incertidumbre,
que hoy nos guían.

Runas mágicas
ofrecen su protección,
algún consuelo.

Ante las puertas,
que nunca se levantan,
no te detienes.

Mar indomable
repleto de sirenas,
las musas muertas.

Ecos disueltos
aferrándose a ti,
solo tú los ves.


Esta, tu barca,
navega en tinieblas,
tan vulnerable.

Respóndeme ya
¿Qué esperas encontrar?
El mar es llanto.

Estas perdida,
ya no hay rastros de ti
ni en el aire.

Solo una luz,
un amante ajeno,
un faro vivo.


También puedes ver,
como mis manos flotan
en el pasado.

Último viaje,
las voces corpóreas
te acompañan.

martes, 17 de octubre de 2017

Enemigo de un mundo ausente

Vengo de las cuevas bendecidas por Éufrates y Tigris,
mi piel carga la arena de aquellos desiertos antiguos
y mi rostro lleva el signo de un ritual insospechado
he contemplado planicies sin un principio ni un final,
he navegado por incontables millas
y he alcanzado numerosas cumbres,
no hay senderos que no pueda recorrer,
no hay muros que impidan mi paso
y se bien lo que es propio a cada tiempo.

Vengo de muy lejos por lo que es mío,
vengo por las piedras preciosas de la tierra que agitas,
vengo por los árboles que viste y no viste crecer,
por las flores y los animales y todo solemne recurso
que con tu estupidez has tocado y condenado,
vengo por el nombre que te dieron tus padres,
por tu escudo, los gemidos y los cantos de gloria.

Voy a arrebatarte la calma
con el estruendo avasallador de los tambores,
con el empuje violento del sismo,
con la indiferencia mortal del hombre,
voy a conmocionar tu corazón,
marabunta de generaciones de este y otros siglos,
entre las voces de ideales olvidados en el fuego.

Tomaré todo de ti y se lo entregare a tus enemigos,
pasará un poco de tiempo y también a ellos tomaré,
no debes olvidar, que todo esto se ha visto ya,
ante todo, le han dado memoria al hombre para recordar
y le han dado permiso al tiempo para contar mis hazañas,
para que lleguen hasta tu pecho y entiendas y temas,
claramente digo que fue este el destino del hombre.

Estoy presente en las partículas
que azotan el aire, un aire de plomo,
soy los glaciares que se derriten,
soy el enemigo de un mundo ausente,
soy la ojiva nuclear, yo soy, la guerra.