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lunes, 30 de marzo de 2020

Senescencia floral

Con fervor dio a su tiempo muy fecundo,
el Androceo de polen sus tercetos,
hoy mi cuerpo se encorva frente al mundo.

Recordar lo que estaba en la conciencia,
voz que nace del abismo iracundo,
madre que otorga su reminiscencia.

Corola, hoja y fruto flotan en el río,
saber que no es muerte mi senescencia,
otra floración brotará en el vacío.

Senescencia floral

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Renuevo

Ahógame la carne,
otoño de mis corolas,
con el verbo frío
de tu semilla.
Bébeme la piel,
profeta de la simetría,
con la hojuela moteada
de tu limbo.
Hazme polen
y llévame a tu boca,
para dormir
bajo terrestre manto.

viernes, 20 de septiembre de 2019

Décimo respiro

Hay conversaciones entre espejos
donde son mías las voces de afuera,
ojos flor se dilatan en sangre
atraen moscas de azúcar y miel,
tierra y ceniza, agua y hongos.
Un pasillo de flores y gritos,
el himno del hermoso sufrir,
un sol que se estira sin parar
sobre décima primaveral,
una calma ansiosa de terror.


lunes, 2 de septiembre de 2019

Lejos de Calipso

Si conocieras los males que te aguardan,
te quedarías conmigo para ser inmortal.

Sobre la balsa en pos de su hogar,
el héroe navega y se enfrenta al mar.

Lejos de Calipso, dispuesto a morir,
canta el aedo el canto del regreso.

Cielo nocturno de vientos helados
su balsa devoran las olas furiosas,
y la espuma carcome sus huesos
cuando es lanzado sobre las rocas.

Lejos de Calipso, dispuesto a morir,
canta el aedo el canto del regreso.

Un río piadoso le permite entrar,
arrastrarse a la orilla y la tierra besar.

sábado, 31 de agosto de 2019

Poema de amor / Libar néctar de tu flor

Libar néctar de tu flor
hacerme polvo al tocar,
comer miel en tu mirar
volverme brisa en tu voz.

Húndeme, en tu fe abismal
hablaré con tu ventana,
ábreme, en mí era mortal
vagaras por mi montaña.

¿A quién mi rostro de lluvia
si no es la sed de tu huerta?
¿A dónde tu piel de juvia
si no alimenta mi hoguera?

Y como podrían ser otros
los espejos de mi andar,
si no puedo respirar
ni moverme sin tus ojos.

domingo, 21 de julio de 2019

Precipitación

Las gotas que fulminan el suelo
atraviesan pieles de ladrillo,
son todas como flechas de caza
destinadas a la bestia mansa
víctima de fortuita piedad.

El agua que corre por el atrio
hilvana sus cuerdas invisibles
tajadas por terribles pisadas,
se forman ondas, nuclean burbujas
voces que retornan a su cauce.

La basura sombra que se estanca
un rugido grave que ensordece
los propios instintos animales
nos exigen volver a las cuevas,
no pueden tocarme, estoy distante.

martes, 16 de abril de 2019

Sobre el manto

En los suelos hay cicatrices
hechas por garras ardientes
que no conocen la moderación,
pertenecen a una bestia sin culpa
fácil de provocar por la Naturaleza
pero aún más de perder el control,
con sus fauces consume el aire
movida por el hambre eterna
hecha de deseos infernales
que arrojan Cuerpos al llanto,
un vino amargo que no se acaba
y que uno ha sido obligado a beber,
sentados para contemplar los fósiles
estas cenizas arrojadas sin piedad.
Pero sé que la Tierra nos habita,
volverá la Madre a confortar
y el verdor para borrarnos.

viernes, 15 de marzo de 2019

Echar raíces

Los árboles corren salvajes
agitando ramas enormes
que ahuyentan a los autos,
los arbustos recogen a los muertos
espinas creciendo impacientes
olores, formas, colores de mil flores.

Vagones incontables de tierra
atraviesan ciudades calladas
arropándolas, sepultándolas.

Tierra bañada en fuego
que el viento perdonó.

Tierra preñada de raros tesoros
minerales para no ser tocados.

Surcos profundos se dibujan con agujas
guiadas por hilos donde corren las aguas
inundando el cuerpo consciente
y nutriendo su alma vegetal
con la frescura de sus bocas
una promesa fielmente cumplida.

Hijos de luz y sombra
tierra para crecer
agua para beber.

lunes, 25 de febrero de 2019

Pantano

Despertar en las aguas
donde los sapos duermen
y la conciencia espera,
gritar hasta desvanecerse.

Conteniendo la respiración
aferrarse a la tierra fría
salir de su turbio manto
en un instante de temor
ya que mi voz es doble
y ella nunca deja de hablar.

Esta planta es tu mano,
sus labios son guijarros,
tus piernas son lenguas de sal
y el polvo gris entre sus dedos
son pequeñas raíces rojas
trepando en nuestros ojos.

Si tus lágrimas pudieran brotar
a través del lodo y las algas
ya no estaríamos ahogados,
entonces ella dejaría de hablar.

Sientes como la pesadez terrible
de aquel limo reptante y verdoso
se acumula sobre tus hombros
obligándote a flotar
dejando escapar solo sus gritos
en burbujas de aire.

Las algas enloquecen como pirañas
rodeando tu cuerpo y envolviéndonos
tus piernas, sus brazos como troncos
una fuerza viva para aplastarlo todo.

Finalmente el monstruo emerge
levantándose del pantano
entre flores rosadas y espuma
te quedas en la superficie
escuchando la voz de tu amada
con una súplica exhausta
detén al monstruo, destrúyelo
y déjame callar felizmente.

martes, 18 de diciembre de 2018

Expedición final

Eres la reina perpetua de la naturaleza salvaje,
raíces que se pierden bajo la tierra para tocarte,
las fieras rugen ocultas entre la maleza
suplicando tu respuesta,
mientras el plumaje hermoso de las aves
pretende imitar tu piel.
Dime, ¿qué embrujo invisible tiene tu voz sobre la selva?
¿Cuál es tu nombre en medio de la noche diamantada?
He de confesarlo ahora
pues temo por mi vida
y sé que de seguir aquí
a la intemperie de tus deseos
no sobreviviré las horas,
he sido yo el explorador indiscreto,
buscando la naturaleza viva de tu ser,
he sido yo el profanador de la tierra,
insolente guiado por curiosa devoción
hacia la belleza indecible
en el seno de lo oculto,
listo para descifrar el misterio,
aún si me devoran tus fauces.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Salvaje exterior

Mi rostro se cubre con el manto áureo
de la brisa desnuda que llega hasta aquí,
afuera en la intemperie más sensible,
desabrigado ante la caricia nocturna,
en el centro de las cosas nunca nombradas,
escucho el rugido de los insectos
asfixiando la brisa, una advertencia
y una canción que trepa y anida en mi cabeza,
pidiéndome que me entregue a lo salvaje,
los árboles se agitan y todo se enfurece,
cada movimiento en la maleza indomable
se vuelve un aullido, un nuevo centro
arrancándome de mi y de mi inconsciencia,
las luciérnagas danzan invocando truenos,
la tierra late bajo mis pies inquietos
hasta que una descarga se anuncia,
y me elevo junto con la electricidad,
hasta las copas de los árboles
donde puedo contemplarlos,
ya nadie invoca, ya no existe centro,
ahora puedo distinguir cada sonido,
me entrego al bosque y sus provocaciones
y permanezco vivo o quizás muerto
sobre esta tierra, sin saber cómo salir.

miércoles, 14 de febrero de 2018

La sed de la tierra

Mi sed estalla sobre tu cuerpo
mientras las gemas de tu piel parecen dormir,
ellas también quieren alcanzar la lucidez,
llévame en el abandono,
de ayer, de los muros y las mareas,
quédate y sana las grietas de mi cuerpo,
vuélveme la inspiración,
con el néctar invisible de tus flores,
hasta que mis raíces se conserven en ámbar
y descansemos sobre la tierra.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Invierno

Soñé que estabas aquí,
soñé que te acostabas a mi lado haciendo juntos un nido
y nuestro descanso era como un río de inalterables aguas,
tan cristalinas como el bendito azul de tus ojos,
aquellos ojos en los que yo alguna vez me mire,
todo lo vivido por amado se sufre y si se sufre no se olvida.

Soñé que estabas aquí,
soñé que presionabas tus piernas contra las mías,
tu pecho contra el mío como diciendo aquí estoy,
soñé que con tus manos te aferrabas a mi espalda
y no me soltabas aun cuando la mañana nos inundaba con su luz
y la nieve se amontonaba fúlgida en las cornisas de la ventana.

Soñé que estabas aquí,
soñé que en las laderas abundaban tus flores,
que en esta tierra no había obstáculos para el amor,
que no cabía ni un solo reclamo en nuestro corazón,
que estábamos plenos amada mía, soñé que no te habías ido,
abrázame y no me dejes, que no puedo soportar el despertar.

sábado, 20 de mayo de 2017

Volver al hogar

Cuando parto, me pertenece el polvo de esta tierra, la brisa que mueve las cosas, los gritos ahogados y los besos que no serán, son mías las flores que brotan en la piel, la sensualidad del horizonte y la soledad de las calles, son míos los rayos de sol que se filtran por las ventanas y las esperanzas envueltas en confusos colores, mío es también, el sufrimiento y la agonía final, con todos sus clamores y angustias, las piedras de río y las risas comunes, poseo cada una de las voces del camino público y me apropio de las miradas que me persiguen, sé de todo cuanto ocultas con tu hermoso silencio y soy dueño de la luz que rodea mi alma. Soy un poeta brillante, soy un inconsciente, un ignorante, soberano celoso de todo lo que me pertenece y lo libero de esta tiranía, lo libero de este mundo y de mí mismo escribiendo sus cantos y sus rimas.